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martes, 3 de abril de 2012

Despertares, by Penny Marshall

Cuando alguna gente habla de sensiblería y lágrima fácil en "Despertares" me pregunto cómo harían ellos una película sobre un grupo de personas catatónicas que de repente despiertan a la vida gracias a un tratamiento experimental. Me pregunto si serían capaces de hacerlo con asepsia total, o cómo afrontarían la intensa carga emocional de una historia como ésta.

En fin, para mí es evidente que el propio hilo argumental conlleva inexorablemente ese exacerbamiento de las emociones. Y conste que creo que hay una gran contención interpretativa; por ejemplo, Robin Wiliams está irreconocible por lo sobrio y modosito. De Niro está imponente, aunque por supuesto a él no se le puede pedir contención para su personaje, dado que padece contínuos tics, convulsiones y espasmos musculares de todo tipo. Con todo, creo que hace una interpretación memorable, dotando al personaje de un punto entre tierno y rebelde como sólo él podría darle.

Por si este duelo actoral tremendo fuera poco, destacar también una breve aparición de otro mito del cine, Max von Sydow, en un papel corto pero con sustancia. Será él quien explique al doctor Sayer (Williams) cómo se produjo la epidemia que dio lugar al estado catatónico de sus pacientes. Esa escena inevitablemente pone los pelos de punta y conmueve intensamente; es atroz pensar que una persona, en tan poco espacio de tiempo pueda verse, por un azar, en una situación como ésa.

Y bueno, luego está la parte lúdico-festiva obligada en este tipo de pelis: el paseo con los resucitados, las escenas de baile... en fin, sí, ahí coincido con algunos en que podría sobrar buena parte de paja. En cambio el final me parece demoledor. No diré cuál es el desenlace del experimento pero sí anuncio que es imposible no llorar. Que es de lágrima fácil? Pues sí. Y qué? Con lo que a mí me cuesta echar una leve gotilla, anda que no se agradece!

miércoles, 6 de julio de 2011

Insomnio, by Christopher Nolan

Os habéis pasado alguna vez un montón de días sin dormir? Bueno, sin dormir nada nada es imposible, pero vamos, durmiendo poquísimo. Yo sí, cuando tuve a mi hija mayor. Hablo de días y semanas durmiendo a salto de mata, viviendo en un constante sopor, como una zombie, sin enterarme de nada, sólo pensando obsesivamente en dormir, dormir, dormir. Incluso en momentos de locura llegué a desear acabar con el objeto de mi sufrimiento, tal era mi lamentable estado. Julia, cariño, si lees esto alguna vez ten en cuenta que estaba completamente desquiciada, así que perdóname y no me lo tengas en cuenta. Si el sueño de la razón produce monstruos, la falta de sueño produce auténticos chalados.

Ayer pude ver esa misma mirada de locura y desquiciamiento en un Al Pacino sorprendentemente contenido. Los ojos desencajados, el gesto de agotamiento, el andar cansino y cabizbajo, ese punto de demencia y sinrazón... Lo reconocí al instante y también me reconocí a mí misma en él. Por lo visto intentar dormir en Alaska durante los eternos días de verano es casi tan imposible como dormir con un recién nacido llorón. Supongo que el colmo de lo insoportable debe de ser vivir en Alaska con un recién nacido llorón.

Genial Pacino en su interpretación de policía insomne y atormentado; genial Robin Williams en el papel del asesino manipulador que consigue hacer creer al aturdido Pacino que ambos son iguales y comparten la misma culpa. Y genial esta película del imprevisible Christopher Nolan, que nos introduce con maestría en ese mundo oscuro y tenebroso de la falta de sueño, con una naturaleza salvaje e impresionante de fondo y un terrible secreto que ocultar. Muy muy buena.

jueves, 17 de marzo de 2011

Señora Doubtfire, papá de por vida, by Chris Columbus

Bueno, pues esta vez me voy a exceder por lo alto. A pesar de su discreta puntuación, yo le pongo un notable, y las razones son varias.

1. Es una comedia en general muy divertida, tiene momentos verdaderamente antológicos y si se ve sin prejuicios te ries un montón.

2. Robin Williams, a pesar de ser un tipo de actor que me suele cargar, sobre todo cuando hace de profesor o de loquero, aquí hace un papel inolvidable, de los que pasan a la historia. Está incluso discreto en su interpretación, nada esperpéntico. Ha bordado los gestos, los andares y en definitiva la personalidad de una estricta institutriz británica, y sin caer en lo ridículo, que es difícil en un papel de travestido.

3. La trama no sólo no ha perdido interés con los años sino que está de máxima actualidad. Son tantos los padres que después de un divorcio y de la pérdida de la custodia se las ven y se las desean para poder estar con sus hijos que parece que la película estuviera hecha ayer. Y la forma de abordar un asunto tan espinoso como delicado desde el humor y con la sensibilidad con la que es tratado tiene muchísimo valor.

4. Lo mejor de la peli, la escena del restaurante. Es muy larga pero creo que sólo por verla merece la pena tragarse toda la historia.

Lo peor:

1. Los ratos moñas, qué espanto.

2. Sally Field. No puedo con ella,y en esta película más antipática y más tonta me parece todavía, si es que es posible.

El rey pescador, by Terry Gilliam

La pregunta es: dónde se había metido esta película durante 20 años para que yo ni siquiera tuviera conocimiento de ella, cómo se me ha podido escapar. Bueno, más vale tarde que nunca. Ha sido un tremendo hallazgo, un flechazo inmediato, me ha dejado... ojiplática.

No soy una gran fan de Terry Gilliam y confieso que me aburrí soberanamente viendo sus "12 monos", pero aquí me ha seducido por completo. Qué grandes Bridges y Williams, este último inolvidable en ese fantástico papel de loco maravilloso. Y qué inmensa esa Mercedes Ruehl, de la que nada sabía antes y de la que nada más sé. Quién es esa mujer, dónde se ha metido, qué más cosas ha hecho.

Una película que es un drama pero con la que te puedes reir mil veces más que con la mayoría de mal llamadas comedias. Una película con la que también puedes llorar a moco tendido. Para divertirse, para emocionarse, para pensar, para regodearse visualmente, para enamorarse... Vamos, un completo, que se llama.

Y hay escenas inolvidables, de antología. Por adelantar sólo una: el baile del chiflado Robin Williams cuando salva al personaje de Bridges de morir asesinado. Bueno, otra: el encuentro en el parque con el vagabundo travestido. Impagable.

Y diálogos maravillosos. Para muestra un botón, Robin Williams y el vagabundo travestido:

- Somos muñecas rotas. Mira Ira de Fustenberg o Cristina Onassis (Vagabundo)

- Bueno, también están Lady Di y Carolina de Mónaco. (Williams)

- Impostoras!

Ah, el final, maravilloso.