El hecho de que esta película esté basada en hechos reales, y aún peor, el hecho de que yo me la crea a pies juntillas, es totalmente escalofriante. He aquí mi credo personal al respecto:
1. Creo firmemente que el tráfico de mujeres con fines sexuales funciona tal como se cuenta en la película.
2. Creo firmemente que el mundo está lleno de tíos cerdos dispuestos a tirarse todo lo que se les ponga por delante sin preguntar si lo hacen voluntariamente ni cómo han llegado hasta allí.
3. Creo firmemente que la humanidad es un asco y que los intereses políticos y económicos consiguen tapar asuntos turbios y vergonzantes que, de salir a la luz pública, constituirían verdaderos escándalos.
4. Creo firmemente que la ONU y todos los organismos oficiales afines están llenos de corruptos, gilipollas y tarados que harían cualquier cosa por medrar en sus cargos.
5. Creo firmemente que existe dentro del sistema gente, poca pero valiente, capaz de enfrentarse a todo y a todos para destapar corruptelas y perversiones, aunque sus posibilidades de éxito sean casi siempre nulas.
Y una vez dicho esto, tengo que decir que me ha defraudado tremendamente el tono general de la película. Esto qué era, un thriller o una peli-denuncia? Porque la directora parece mucho más interesada todo el tiempo en mantener la tensión argumental que en presentar crudamente los hechos, que son muy duros y sangrantes. Por ejemplo, se regodea en mantener constantemente al espectador en la duda de quién está o no implicado en la red, con constantes giros inesperados, lo que redunda negativamente en la verosimilitud de la narración. Le preocupa realmente lo que pasa con esas muchachas cuyas vidas retrata o sólo le interesa mantener entretenido al espectador?
Y a pesar de contar como protagonista con una Rachel Weisz inmensa (en la misma línea de su papel de rebelde con causa en "El jardinero infiel") y con unos secundarios realmente brillantes (qué lujo ver siempre a ese pedazo de actriz que es Vanessa Redgrave), no les saca partido porque si ni la propia Kondracki sabe a lo que juega... cómo se lo va a pedir a ellos?
Me parece un tema demasiado terrible como para darle un tratamiento tan de puro espectáculo. Me suena como a cuando en la tele hacen un reportaje sobre la prostitución y se pasan todo el rato las cámaras sacando los culos y las tetas de las chicas. Eso es denuncia o es un regalo sorpresa para salidos?
Mostrando entradas con la etiqueta Redgrave (Vanessa). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Redgrave (Vanessa). Mostrar todas las entradas
martes, 23 de junio de 2015
sábado, 9 de mayo de 2015
La grandeza de vivir, by Anthony Byrne
De toda la vida de Dios me han dado un montón de repelús las historias de viejos cascarrabias que se van enterneciendo gracias a que llega alguien que les da cañita brava y los pone en su sitio haciéndoles ver lo tiranos e insoportables que son. Al respecto, véase mi crítica de "Paseando a Miss Daisy", donde pongo bien a caldo este tipo de historias y dejo bastante claro que el único final aceptable para ellas es cargarse a los viejos, y si es posible con terribles y acojonantes torturas previas.
Dicho esto tengo que reconocer que a mí esta peli me ha gustado bastante más que la de la aborrecible Miss Daisy. Y añado que me creo mucho más la transformación súbita de estas cacatúas que la de la susodicha y redicha Miss.
Bueno, no, no es verdad; lo cierto es que no me creo nada. Madre mía, confesar esto me va a costar fijo algún disgusto, pero tengo que reconocer que lo que me ha llegado al alma es el espíritu claramente navideño que destila este film, maxime cuando lo he visto en un momento aún más claramente antinavideño, como es el mes de mayo. Ésa ha sido mi perdición.
Os lo digo desde ya: nunca os pongáis a ver una película con reminiscencias navideñas fuera de temporada. Porque al no estar inmunizado contra el clásico empalagamiento de las fechas, te pilla por la espalda y a traición, y puede hasta tocar ese puntito tontorrón que todos tenemos (y si no, desmiéntemelo).
Si a eso le añades que las pelis de vejestorios tienen el aliciente de que puedes disfrutar de los últimos coletazos de auténticas bestias de la interpretación como Vanessa Redgrave (pedazo de tía, vieja y todo) o la grandísima Imelda Staunton, pues ya tiene explicación esta inesperada crítica llena de asquerosa benevolencia. Por ahí se va a librar Anthony Byrne, porque a mí en un día tonto como éste es muy difícil pillarme. Byrne, en la próxima iré mucho mejor armada contra tus vomitivas tácticas de seducción, que lo sepas.
Dicho esto tengo que reconocer que a mí esta peli me ha gustado bastante más que la de la aborrecible Miss Daisy. Y añado que me creo mucho más la transformación súbita de estas cacatúas que la de la susodicha y redicha Miss.
Bueno, no, no es verdad; lo cierto es que no me creo nada. Madre mía, confesar esto me va a costar fijo algún disgusto, pero tengo que reconocer que lo que me ha llegado al alma es el espíritu claramente navideño que destila este film, maxime cuando lo he visto en un momento aún más claramente antinavideño, como es el mes de mayo. Ésa ha sido mi perdición.
Os lo digo desde ya: nunca os pongáis a ver una película con reminiscencias navideñas fuera de temporada. Porque al no estar inmunizado contra el clásico empalagamiento de las fechas, te pilla por la espalda y a traición, y puede hasta tocar ese puntito tontorrón que todos tenemos (y si no, desmiéntemelo).
Si a eso le añades que las pelis de vejestorios tienen el aliciente de que puedes disfrutar de los últimos coletazos de auténticas bestias de la interpretación como Vanessa Redgrave (pedazo de tía, vieja y todo) o la grandísima Imelda Staunton, pues ya tiene explicación esta inesperada crítica llena de asquerosa benevolencia. Por ahí se va a librar Anthony Byrne, porque a mí en un día tonto como éste es muy difícil pillarme. Byrne, en la próxima iré mucho mejor armada contra tus vomitivas tácticas de seducción, que lo sepas.
viernes, 23 de noviembre de 2012
El atardecer (Evening), by Lajos Koltai
Una de mis dudas vitales más persistentes es cómo es posible juntar un reparto como el de esta película y que salga una patata de tomo y lomo. Se me ocurren 3 opciones por las que este reparto de lujo femenino fue posible para hacer esta guarrada:
1. Ninguna de ellas se leyó el guión. Simplemente sintieron el efecto llamada. Glenn Close no se lo pensó cuando supo que iba a volver a trabajar con Streep. Streep sintió la llamada Close y la llamada Redgrave. Collette no pudo resistirse a trabajar con Close, Streep y Redgrave, como no podría resistirse cualquiera. Y luego están las hijas respectivas de Redgrave y Close, que no pudieron resistirse a trabajar con sus mamás. O mejor aún, las mamás no pudieron resistirse a aceptar estos papeles a cambio de que a sus retoñas les dieran trabajo. Esta teoría mola y es bastante plausible, que no?
2. Todas leyeron el guión y éste era realmente bueno, era la hosssstia de bueno; no podían rechazar el trabajo ni locas. Todas pensaron que era de Oscar seguro. No tenían ni idea del poder destructor de Lajos Koltai y de su capacidad para destrozar una maravilla de guión hasta convertirlo en pura bazofia. Esta hipótesis es poco probable pero ahí queda.
3. Sí, leyeron el guión. Y efectivamente era la mamarrachada que todos hemos podido contemplar. Y no, no se sintieron seducidas por el nombre de las que serían sus compañeras de reparto, ni por sus hijas ni por sus madres. De hecho ni Close puede ver a Streep ni ésta a Redgrave ni Collette a ninguna de ellas, por no hablar de las hijas de Redgrave y Close, que odian a sus madres y llevan años de duro psicoanálisis intentando superar su maternofobia. Simplemente participaron en esta película porque tuvieron todas ellas un arrebato feminista y pensaron que sería la gran "película de mujeres" del siglo.
Sea lo que sea, nunca he pasado tannnnnnta vergüenza viendo a tannnnnnta estrella rutilante haciendo tannnnnnto el gilipollas y soltando diálogos tannnnnnn petardos. El bochorno en ocasiones llegó a extremos tannnnnnnn alarmantes que he soñado toda la noche que era Concha Velasco anunciando Tinaladies.
Hago ejercicios mentales para olvidar a Redgrave vagando por la noche en camisón persiguiendo un gamusino y hablando con su hada madrina-enfermera. O a Toni Collete, dios mío, con ese infame peinado a lo Toni Genil, que dios coja confesada a la peluquera que se lo hizo. Intento olvidar a Close y a Streep haciéndose el harakiri profesional en el ocaso de sus carreras.
También cabe la posibilidad de que lo hicieran simple y llanamente por dinero, pero si fue así... qué será lo próximo? Anunciar ellas también las Tinaladies?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)