Mostrando entradas con la etiqueta Meyers (Nancy). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Meyers (Nancy). Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de marzo de 2011

Cuando menos te lo esperas, by Nancy Meyers

Divertidísima comedia romántica que gira en torno a las magníficas interpretaciones de sus dos protagonistas principales. No se puede comparar con el Jack Nicholson de "Mejor imposible" porque ese excéntrico personaje con todas su peculiaridades es irrepetible, pero en este papel también encontramos a un Nicholson pletórico, haciendo las veces de viejo verde pasado de vueltas, frente a una estupenda Diane Keaton, tal vez pelín exagerada y con tendencia a la sobreactuación, aunque sospecho que el doblaje en este punto tiene bastante que ver.

Mosquea un poco el mensaje feministoide de la peli. Eso de que los hombres mayores deben de fijarse en mujeres de su edad porque ellas son más inteligentes, más hechas y más derechas no se lo cree la guionista ni de coña. Y por muchas pelis de éstas que haga los tíos de 60 años no van a empezar a coquetear con sesentonas, mientras que sus carteras se puedan permitir algo más apetecible y menos blandiblú. Vamos, que le digan a Flavio Briatore que deje a Elisabetta Gregoraci por María Teresa Campos, que es poco más o menos lo que se plantea aquí.

De todas formas tampoco es para mosquearse, que las maduritas también tienen su público. Vamos, que hay gente pa to, que pa gustos colores y que cada cual se busque la vida como buenamente pueda y le dejen. Y el que no se lo crea que mire la sección del Pronto "El amor no tiene edad", que lo va a flipar.

The Holiday (Vacaciones), De Nancy Meyers

Lo único bueno que tiene esta película es que por una vez, y sin que sirva de precedente en la filmografía de su directora, los protagonistas no llegan a los 40, o si llegan es por muy poco. Teniendo en cuenta que Meyers parece haberse especializado en historias de la tercera edad, bienvenido sea este alto en el camino.

Pero bueno, pensándolo bien, qué más da. Si en la comedia romántica americana la gente es igual de mema a los 15 que a los 30 que a los 45 que a los 70, lo mismo da que da lo mismo la edad que les pongan.

El gran misterio de esta película para mí es qué hace ahí Kate Winslet, cómo pudo prestarse a esto. Lo de Eli Wallach tiene su explicación; tampoco tendrá ya el pobre hombre mucho donde elegir. Pero Winslet... por diossss, en qué estaba pensando

No es tan fácil, de Nancy Meyers

Algo me dice que la tal Nancy Meyers esta debe de andar allá por los 60 y que el marido la ha debido abandonar por una tía 30 años más joven o algo así porque si no no se explica la obsesión que tiene esta mujer por que los señores maduritos pasen de las tías jóvenes y vuelvan al redil de la mujer entradita en años. Para mí que estas películas las hace en plan terapia o similar, para autoconvencerse de que la arruga es bella y que donde se ponga una señora sesentona de pro que se quiten todas esas alocadas veinteañeras.

Casualmente hace muy poco que vi otra película suya, "Cuando menos te lo esperas", de la que hice una crítica bastante positiva a pesar de lo que chirriaba el tema. Pero al menos era divertida y me hinché de reir. Ésta es otra vuelta de tuerca al mismo asunto pero con el agravante de que no tiene la menor gracia y es cutrepija de morirse. Parece la versión senil de "Sexo en Nueva York". Esas amigas cincuentonas infumables que se juntan para decir cosas tan interesantes como "me han dicho que si no lo haces se te puede cerrar la vagina". Jajajajaja, qué risa. Diossssss, señoras, un respeto a sus canas.

Si lo que pretende esta señora es hacernos ver que después de los 50 hay vida y que las mujeres podemos seguir siendo atractivas e interesantes lo que consigue es justo lo contrario, es decir, hacernos ver que nos convertiremos en esperpentos prácticamente igual de gilip... ollas que cuando teníamos 30 pero con unos cuantos kilos y pellejos más. De verdad, hay escenas que son para morirse de vergüenza ajena; la escena del porro, por ejemplo, es pa echarse a llorar. ¿Para eso se envejece? ¿Para ser igual de imbécil a los 60 que a los 15? Pues menudo negocio

Meryl Streep desde que la vi en "Julie and Julia" no hace otra cosa que volver los ojos hacia arriba todo el tiempo como una epiléptica pirada. Todo lo contrario que Steve Martin, que desde el último estiramiento le han dejado la cara inmovilizada y prácticamente no puede mover ni una ceja.

Y si ya empiezo a hablar de los niños me pueden salir hasta espumarajos por los dedos. Qué niños, la virrrgen! A veces me pregunto si la juventud americana tiene de verdad algo que ver con lo que nos muestran en su cine, porque no te digo yo que un Herodes no les viniera por allí como anillo al dedo para evitar que lleguen a grandes. Como diría Forges: "País