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miércoles, 2 de septiembre de 2015

El diablo viste de Prada, by David Frankel

Será que yo soy mujer
que viste de mercaíllo
pero no puedo entender
ese oropel y ese brillo
pa cuatro trapos vender.

Qué coñazo con la moda.
Hay quien podría matar
a la Madrid Fashion toda
para poderse comprar
un Prada para una boda.

Y sin embargo te digo
que yo por un modelazo
no jodería a un amigo
ni le daría un sablazo.
A Dior pongo por testigo.

Una falda, un pantalón,
un Versace o un Chanel,
un buen bolso, un cinturón,
complementos a granel
para estar hecha un pibón.

Vaya coñazo de historia.
Yo me voy a mi mercaíllo,
doy más vueltas que una noria,
compro todo lo que pillo,
Y voy siempre que da gloria.

Nunca entenderé el pelotazo que pegó en su día David Frankel con esta mamarrachada sobre uno de los negocios más gilipollescos que existen, sin duda a consecuencia de la banalidad, el tonterismo y la decadencia de los tiempos actuales. Y para más inri, Meryl Streep tan sobreactuada como de costumbre, y de partenaire Anne Hathaway, la sosez hecha mujer. Menudo petardazo de película.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Los miserables, by Tom Hooper

Crítica diseñada para ser a dúo cantada.

Con musiquilla de Bach podría quedar genial

- Holaaaaa, holaaaaaaaaa, estoy muy solaaaaaaaaaaa!

- Y por qué estás tan soooola. Acaso es porque te moooola???

- No me hables no me hableeees, es que vi "Los miserableeees"

- Pero cuenta, qué pasoooooó.  Dime quién te abandonoooó.

- Toda mi familia en pleeeeno, cuando el estómago estuvo lleeeno.

- Y por qué te abandonaaaaaron. Dime por qué se acostaaaaaron.

- Porque estaban aburriiiiidos de escuchar tantos berriiiidos.

- Mas con tan beeeellas cancioooones, no me toques los cojoooones.

- El primeeeero se acostoooooó cuando Anne Hathaway aparecióooó.

- Pero qué clase de geeeeeenteee vive con esta demeeeenteee.

- Y el últiiiiiimo aguantooooó hasta que Crowe muriooooooó.

- Vaaaaya familia ignoraaaaante, y del arte poco amaaaaaaante.

-  De Hugh Jackman me dijeeeeeeron que parecía un toreeeero.

- No se puede soportaaaaaaar tanta insensibilidaaaaaaaaad.

- Pues de Tom Hooper dijeeeron que se metiera a fontaneero.

- Pero querida señoooora, usted aguantó hasta qué hooooooora.

- Yoooooo las dos horas y meeeeedia, pues mi pundonor me aseedia.

- Pero algo te gustaríiiiiaaaaa. No digas que no, hija míiiiiiiiaaaaa.

- Pues siiiiiiiiiií, me gustó bastaaaaante un jersey que vi de aaaante.

- Pues vaya mierda opinióooon de este gran peliculóoooón



sábado, 15 de diciembre de 2012

One day (Siempre el mismo día), by Lone Scherfig

Lone Scherfig es una directora muy irregular para mi gusto. Tiene películas verdaderamente interesantes (la danesa "Wilbur se quiere suicidar", for example) y otras verdaderamente cargantes (la británica "An education"), y sin embargo indefectiblemente aplaudidas por la crítica, tanto las unas como las otras.

"One day" es las dos cosas a la vez. Por un lado es interesante el planteamiento, elegir un día fijo año tras año para contar una historia. Pongamos que partes de una fecha emblemática que a ti te dice algo, el 02-02-2002 por ejemplo. Y a partir de ahí vas contando tu historia a través de los 02-02 del resto de tu vida. Eso mola, no?

Pero por otro lado es muuuuuuy cargante el modo en que se alarga inexplicablemente la tensión sexual. Estos dos se tiran nada más y nada menos que 17 años gustándose, viéndose y poniéndose caritas de carnero degollado sin mojar ni la churra ni la merina. Muy fuerrrrte, tú.

Que oye, que no digo yo que las cosas tengan que ser a todo trapo, que está bien darle un poco de bola al amor para que así se implique el público y le entre el gusanillo, pero una cosa es un poco de bola y otra muy distinta 17 años de bola!!!! Eso aburre hasta a las cabras, joder.

Eso sí, todos esos años nos dan la oportunidad de ver una cantidad ingente de peinados de Anne Hathaway: pelo largo, pelo corto, media melena, con flequillo, sin él... Sus incondicionales gozarán como cerdos viendo a su admirada estrella con tal variedad de looks, incluído algún desnudillo que otro, aunque no os hagáis muchas ilusiones porque es bastante light.

El contrapunto lo pone Jim Sturgess, que es un tipo mono pero bastante sosito. Digamos que en la peli va ganando con los años; de joven resulta verdaderamente insoportable pero conforme se va haciendo mayor y va dejando atrás el pollinaje va adquiriendo empaque y apostura.

De cualquier forma no se entiende muy bien que dos personas que están locas por follar entre sí, sin ningún impedimento aparente, se pasen toda la vida esquivando el gran momento. Que sí, que ésa es la gracia de la película, pero oye, que maldita la gracia. Menudo invento.