Hola, me llamo Julia Roberts y soy puta. Además masco chicle y cuando voy a ver Madame Butterfly lloro. Esto, por si no os habéis dado cuenta, significa que soy una chica sensible y que mi profesión no me impide disfrutar de bellas y nobles artes como la ópera o la alta costura. Por si esto fuera poco, soy maravillosamente ingenua y desinteresada: sí, es cierto, follo por dinero, pero sólo follo; jamás me casaría por una razón tan mercantilista. Yo para casarme necesito amor. Palabrita del niño Jesús.
Hola, me llamo Richard Gere y soy putero. Además soy asquerosamente rico y guapo. Me gustan las tías altas, delgadas y con la boca grande, para chuparla mejor. Mi problema es que las putas tienden a enamorarse locamente de mí, y no porque sea rico y guapo, no seáis mal pensados, sino por mi arrolladora personalidad y por mi bondad intrínseca. Si fuera pobre como las ratas y tuviera el aspecto de Danny de Vito se enamorarían igual. Por qué. Pues porqueyolovalgo. Ea.
Hola, me llamo Garry Marshall y soy un hijodelagranputa. Me dedico a hacer películas tostones preferentemente dirigidas a mujeres de escasas luces y escueto criterio. El secreto de mi éxito consiste precisamente en este público femenino, que a su vez atrae magnéticamente a un buen montón de público masculino ávido de conseguir favores sexuales a cambio de la compañía. Se cuentan por millones mis víctimas, hombres que acudieron a ver mis películas con la idea de obtener algún beneficio y luego se quedaron a dos velas. Cuando pienso en ellos mientras miro los extractos bancarios de mis cuentas me da muchísima risa. Básicamente por eso soy un grandísimo hijodeputa y un mamón.
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jueves, 27 de junio de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
El fraude (Arbitrage), by Nicholas Jarecki
Esto es lo que yo siempre he llamado "película trampa"; se trata de ese tipo de cine en el que nada de lo que ves es lo que parece, pero no porque el director juegue con la ambigüedad ni use ingeniosos efectos ópticos sino porque directamente te está engañando con el mayor descaro.
Un suponer. Si tú muestras a una pareja aparentemente normal y luego, según se va desarrollando la acción, ves que de normal no tiene nada y que ahí hay tela de tomate, eso es lícito. Tu no has engañado a nadie, simplemente no has dado desde el principio toda la información. En cambio, si haces ver que una pareja es idílica, y se besan, se abrazan, bromean constantemente y muestran esa clase de complicidad que sólo puede encontrarse en las parejas perfectas... tú no puedes decirme al final que todo eso es mentira y que en el fondo se odian. Eso sí es trampa, y eso es exactamente lo que hace Nicholas Jarecki en este su debut cinematográfico.
Con esto no quiero decir que no haya una buena historia detrás; sí que la hay, y además ha conseguido juntar un pedazo de reparto encabezado por un Richard Gere que se crece en la madurez y una Susan Sarandon siempre impecable.
Por cierto, me he reído un montón leyendo algunas críticas. Una tachaba la peli de poco verosímil alegando que "es imposible crear un agujero de 420 millones de dólares en una empresa sin que nadie se entere". Jajajajaja. En fin, no sé si el PP podría considerarse una empresa pero son muchos los millones que el tesorero Bárcenas hizo desaparecer sin que aparentemente nadie se percatara. Y de los ERE falsos de Andalucía mejor ni hablamos. Otros cuantos milloncejos desaparecidos y todo el mundo mirando a las nubes. Nada por aquí, nada por allá...
No, la historia es perfectamente creíble y hasta cierto punto fascinante, pero no me ha gustado nada ese lado tramposo. Me molesta muchísimo llegar al final de una peli y decir: pero esto qué coño es, qué me estas contando. Entonces me has estado tomando el pelo todo el rato. Anda y tírate de la moto, chaval.
Un suponer. Si tú muestras a una pareja aparentemente normal y luego, según se va desarrollando la acción, ves que de normal no tiene nada y que ahí hay tela de tomate, eso es lícito. Tu no has engañado a nadie, simplemente no has dado desde el principio toda la información. En cambio, si haces ver que una pareja es idílica, y se besan, se abrazan, bromean constantemente y muestran esa clase de complicidad que sólo puede encontrarse en las parejas perfectas... tú no puedes decirme al final que todo eso es mentira y que en el fondo se odian. Eso sí es trampa, y eso es exactamente lo que hace Nicholas Jarecki en este su debut cinematográfico.
Con esto no quiero decir que no haya una buena historia detrás; sí que la hay, y además ha conseguido juntar un pedazo de reparto encabezado por un Richard Gere que se crece en la madurez y una Susan Sarandon siempre impecable.
Por cierto, me he reído un montón leyendo algunas críticas. Una tachaba la peli de poco verosímil alegando que "es imposible crear un agujero de 420 millones de dólares en una empresa sin que nadie se entere". Jajajajaja. En fin, no sé si el PP podría considerarse una empresa pero son muchos los millones que el tesorero Bárcenas hizo desaparecer sin que aparentemente nadie se percatara. Y de los ERE falsos de Andalucía mejor ni hablamos. Otros cuantos milloncejos desaparecidos y todo el mundo mirando a las nubes. Nada por aquí, nada por allá...
No, la historia es perfectamente creíble y hasta cierto punto fascinante, pero no me ha gustado nada ese lado tramposo. Me molesta muchísimo llegar al final de una peli y decir: pero esto qué coño es, qué me estas contando. Entonces me has estado tomando el pelo todo el rato. Anda y tírate de la moto, chaval.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Los amos de Brooklyn, by Antoine Fugua
Cuantas más pelis veo de Antoine Fugua más penita me dan los americanos; vaya mierda de policía que tienen. El que no es un corrupto de cojones es un matao y el que no es un guarro y el que no es un cobarde y el que no es un pringao como la copa un pino. No tienen ni un puto poli en condiciones. Para que luego nos acomplejemos nosotros con nuestras fuerzas de seguridad.
En esta peli tenemos, en plan muestrario, 3 tipos de polis. Bueno, en realidad hay más pero de protas tenemos un trío. Están Richard Gere, Ethan Hawke y Don Cheadle; dos blancos y un negro; un guapo y dos feos; dos jóvenes y un viejo; el bueno, el feo y el malo.
El bueno es Gere. El tío se ha tirado 20 años de poli y ha conseguido no meterse en casi ningún fregao, a pesar de toda la mierda que le rodea, que no es poca. Le quedan seis días para jubilarse (oh, jubilación, qué bella palabra, y qué lejana e imposible para casi todos los mortales) y, como no podía ser de otra manera, en esos seis días la caga. Para colmo, como ya es habitual en Gere, se nos ha enamorado de una puta, muy pretty woman porque es muy mona, pero que no nació tan de pie como la Roberts. Además esta puta nos ha salido negra de nacimiento, vaya por dios.
El feo es Cheadle. Feo y negro, la hemos cagao. Éste es un poli infiltrado y sufridor donde los haya. Lo hace francamente bien porque es igual de negro que todos los malos y no se ríe ni una mijilla en toda la película, pese a lo cual al espectador no lo engaña, pero a sus compinches los tiene a todos encandilaos. Os podéis imaginar, carne de cañón.
El malo es Hawke. Aunque no es tan malo. El pobre es católico practicante, tiene una mujer asmática y una casa llena de moho y, como no puede utilizar anticonceptivos porque su religión se lo prohibe, ha engendrado algo así como 20 chiquillos a los que no puede mantener ni de coña, y dos más que vienen de camino. Porque encima el tío es un as de la fertilidad, y ahora le vienen mellizos. Tremenda putada. La mujer asmática en el hospital, la casa que se cae a pedazos de la humedad, los niños cada uno a su bola, los mellizos empujando a la asmática para nacer... Y a todo esto rodeado de pasta. Quién coño no se haría corrupto con este panorama? Ni el santo Job podría resistirse.
El bueno, el feo y el malo; Gere, Cheadle y Hawke; Richard, Don y Ethan; Eddie, Tango y Sal; los tres mosqueteros; el trío lalalá; la santísima trinidad policial. En definitiva, un piñazo como una casa sólo apto para incondicionales de Fugua y para policías corruptos que quieran aprender las artes delictivas de sus colegas yankis. El resto abstenerse
En esta peli tenemos, en plan muestrario, 3 tipos de polis. Bueno, en realidad hay más pero de protas tenemos un trío. Están Richard Gere, Ethan Hawke y Don Cheadle; dos blancos y un negro; un guapo y dos feos; dos jóvenes y un viejo; el bueno, el feo y el malo.
El bueno es Gere. El tío se ha tirado 20 años de poli y ha conseguido no meterse en casi ningún fregao, a pesar de toda la mierda que le rodea, que no es poca. Le quedan seis días para jubilarse (oh, jubilación, qué bella palabra, y qué lejana e imposible para casi todos los mortales) y, como no podía ser de otra manera, en esos seis días la caga. Para colmo, como ya es habitual en Gere, se nos ha enamorado de una puta, muy pretty woman porque es muy mona, pero que no nació tan de pie como la Roberts. Además esta puta nos ha salido negra de nacimiento, vaya por dios.
El feo es Cheadle. Feo y negro, la hemos cagao. Éste es un poli infiltrado y sufridor donde los haya. Lo hace francamente bien porque es igual de negro que todos los malos y no se ríe ni una mijilla en toda la película, pese a lo cual al espectador no lo engaña, pero a sus compinches los tiene a todos encandilaos. Os podéis imaginar, carne de cañón.
El malo es Hawke. Aunque no es tan malo. El pobre es católico practicante, tiene una mujer asmática y una casa llena de moho y, como no puede utilizar anticonceptivos porque su religión se lo prohibe, ha engendrado algo así como 20 chiquillos a los que no puede mantener ni de coña, y dos más que vienen de camino. Porque encima el tío es un as de la fertilidad, y ahora le vienen mellizos. Tremenda putada. La mujer asmática en el hospital, la casa que se cae a pedazos de la humedad, los niños cada uno a su bola, los mellizos empujando a la asmática para nacer... Y a todo esto rodeado de pasta. Quién coño no se haría corrupto con este panorama? Ni el santo Job podría resistirse.
El bueno, el feo y el malo; Gere, Cheadle y Hawke; Richard, Don y Ethan; Eddie, Tango y Sal; los tres mosqueteros; el trío lalalá; la santísima trinidad policial. En definitiva, un piñazo como una casa sólo apto para incondicionales de Fugua y para policías corruptos que quieran aprender las artes delictivas de sus colegas yankis. El resto abstenerse
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