Estimada señora Nora Ephron:
Le envío este email para explicarle por qué su película es un truño.
Le daré 7 razones contundentes:.
1. Porque el email es una antigualla. Ahora nos enamoramos por guasap.
2. Porque Meg Ryan es aún más antigualla que el email, si es posible.
3. Porque aparte de antiguallas, esos emails son rancios y vomitivos.
4. Porque aparte de rancios y vomitivos, se repiten más que el ajo.
5. Porque Tom Hanks hace el papel más plasta de su vida.
6. Porque no hay páncreas capaz de metabolizar tanta glucosa.
7. Porque su película le encanta a casi todos los capullos que conozco.
Suya, Inma Ruiz de Julián.
Mostrando entradas con la etiqueta Ephron (Nora). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ephron (Nora). Mostrar todas las entradas
viernes, 20 de septiembre de 2013
jueves, 17 de marzo de 2011
Julie y Julia, by Nora Ephron
Juro que me encanta la cocina y que me trago todo lo que puedo del canal cocina, que me puedo pasar horas viendo programas donde explican con pelos y señales cómo hacer pato a la naranja o cómo conseguir mejorar tu salsa de quesos. Juro que me gustan hasta los chistes de Arguiñano, que ya es gustar. No entiendo entonces por qué razón esta película me pareció tan abominable de principio a fin. Entre las muchas cosas que no soporto de ella están las siguientes:
1. Meryl Streep parece estar todo el día borracha, y hace unas cosas rarísimas con los ojos todo el tiempo. Le debieron de decir que los franchutes gesticulan mucho y como la peli tiene vocación europeísta, ahí que se puso a hacer el ventilador. Su peor papel, con diferencia.
2. Amy Adams es probablemente la actriz más pastelosa con la que he tenido que toparme en toda mi vida. Con razón la llaman la Julie Andrews del siglo XXI. Su papel es tan cargante que a ratos abomina una hasta de sus aficiones culinarias, con tal de no parecerse a ella.
3. Los maridos de ambas, pero principalmente el de Adams. Hombre, desde luego para aguantar a semejantes dos pestiños de tías o no tiene uno sangre en las venas o tiene que ser completamente imbécil, igual que ellas. Si no, es imposible.
No puedo comentar nada del final ni espoilear porque confieso que no terminé de verla. Hubo un momento en que Meryl Streep me estaba poniendo tan nerviosa con tanto aspaviento y tanto baile de san vito que preferí irme yo a cocinar y olvidarme de los dos cutrepersonajes ésos merecedores del más radical de los olvidos.
1. Meryl Streep parece estar todo el día borracha, y hace unas cosas rarísimas con los ojos todo el tiempo. Le debieron de decir que los franchutes gesticulan mucho y como la peli tiene vocación europeísta, ahí que se puso a hacer el ventilador. Su peor papel, con diferencia.
2. Amy Adams es probablemente la actriz más pastelosa con la que he tenido que toparme en toda mi vida. Con razón la llaman la Julie Andrews del siglo XXI. Su papel es tan cargante que a ratos abomina una hasta de sus aficiones culinarias, con tal de no parecerse a ella.
3. Los maridos de ambas, pero principalmente el de Adams. Hombre, desde luego para aguantar a semejantes dos pestiños de tías o no tiene uno sangre en las venas o tiene que ser completamente imbécil, igual que ellas. Si no, es imposible.
No puedo comentar nada del final ni espoilear porque confieso que no terminé de verla. Hubo un momento en que Meryl Streep me estaba poniendo tan nerviosa con tanto aspaviento y tanto baile de san vito que preferí irme yo a cocinar y olvidarme de los dos cutrepersonajes ésos merecedores del más radical de los olvidos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)