Si hacemos un mix con lo que podríamos denominar como "cine matrimonial" y el "cine de carretera" de toda la vida (road movie para los amigos de lo anglosajón) nos damos de bruces con esta película, que es además el resultado de otra confluencia de dimensiones estelares, la del trío Donen-Hepburn-Mancini.
Donen, un tipo que supo convertir el cine en magia; Hepburn, una mujer que convirtió la belleza en hechizo; y Mancini, un compositor que hizo de la música un ejercicio de prestidigitación. Tres eran tres los hijos de Atenea.
Ésta es una película de culto, sobre todo para los amantes de la Hepburn y para los fans incondicionales de Mancini, cuya música nunca deja indiferente, para bien o para mal. Hay quien flipa con él y hay a quien le irrita. Yo soy de las primeras, y además creo que la fusión de estos tres personajes míticos no se la puede perder cualquier amante del séptimo arte.
Y una vez dicho todo esto para que no quede la menor duda de mi rendida admiración hacia los artífices del film, tengo que decir que...
VAYA MIERDA DE PELÍCULA!
Cómo es posible que un director, una actriz y un músico como ellos hayan parido este bodrio?
Quién eligió a ese horrible actor que parece el alter ego de Donald Trump con 25 años menos?
Qué pudo ver una mujer como Hepburn en ese mamarracho?
Dónde está el supuesto feeling entre ellos?
Y sobre todo...
CÓMO PUEDE QUEDARSE HEPBURN AL FINAL CON ESE GAÑÁN?
Mostrando entradas con la etiqueta Donen (Stanley). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Donen (Stanley). Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de abril de 2019
viernes, 9 de agosto de 2013
Charada, by Stanley Donen
- Hola, qué tal. Me llamo Audrey Hepburn y soy un icono de la belleza, la elegancia y la delgadez.
- Hola, yo me llamo Cary Grant y estoy como un quesito gruyere a pesar de mi provecta edad.
- Hola, yo me llamo Stanley Donen, soy director de cine y normalmente hago musicales pero estoy pensando cambiar de tercio.
- Y en qué ha pensado exactamente, Donen?
- Pues estaba pensando en algo de intriga pero con un toque romántico. Un muerto, un dinero desaparecido, cinco personas buscándolo, una historia de amor... lo típico.
- Uysssss, qué bien. Yo me apunto pero sólo si ella es rica y la viste Givenchy.
- Yo también, pero sólo si él es un dandy, lleva trajes a medida y cena todas las noches en los mejores restaurantes de París.
- Ah, y yo quiero que ella coma muchísimo, constantemente, pero que nunca engorde. Ya que en la vida real sólo puedo permitirme un tomate al´día y tres pepinillos de guarnición por lo menos que mi personaje coma a gusto.
- Pero eso es imposible, Miss Hepburn. Cuando la gente come muchísimo engorda. Es ley de vida.
- Bueno, el director es usted y por lo visto es experto en musicales. Hágalo posible. Le parece acaso normal que la gente cante constantemente por la calle?
- Hummmmmm, bueno, visto así, quizás podríamos arreglarlo.
- Ah, pues yo quiero que mi personaje se quede colgado de un tejado agarrándose sólo con las uñas y luego con un pequeño impulso y sin despeinarse se incorpore sin problemas de nuevo al tejado.
- Pero... Mister Grant, eso es imposible. Tiene usted casi 70 años. Nadie lo creerá.
- Ah, y usted cree que la gente canta bajo la lluvia con el paraguas en los pies y no se moja? O que siete hermanos medio gilipollas pueden encontrar siete novias dispuestas a casarse con ellos cuando se pasan el día bailoteando y haciendo el imbécil?
- Bueeeeeeno, vaaaaale, tendrá usted su escena del tejado. Algún antojo más?
- Huuuummmmm, qué tal si llamamos a la película MAMARRACHADA.
- Hola, yo me llamo Cary Grant y estoy como un quesito gruyere a pesar de mi provecta edad.
- Hola, yo me llamo Stanley Donen, soy director de cine y normalmente hago musicales pero estoy pensando cambiar de tercio.
- Y en qué ha pensado exactamente, Donen?
- Pues estaba pensando en algo de intriga pero con un toque romántico. Un muerto, un dinero desaparecido, cinco personas buscándolo, una historia de amor... lo típico.
- Uysssss, qué bien. Yo me apunto pero sólo si ella es rica y la viste Givenchy.
- Yo también, pero sólo si él es un dandy, lleva trajes a medida y cena todas las noches en los mejores restaurantes de París.
- Ah, y yo quiero que ella coma muchísimo, constantemente, pero que nunca engorde. Ya que en la vida real sólo puedo permitirme un tomate al´día y tres pepinillos de guarnición por lo menos que mi personaje coma a gusto.
- Pero eso es imposible, Miss Hepburn. Cuando la gente come muchísimo engorda. Es ley de vida.
- Bueno, el director es usted y por lo visto es experto en musicales. Hágalo posible. Le parece acaso normal que la gente cante constantemente por la calle?
- Hummmmmm, bueno, visto así, quizás podríamos arreglarlo.
- Ah, pues yo quiero que mi personaje se quede colgado de un tejado agarrándose sólo con las uñas y luego con un pequeño impulso y sin despeinarse se incorpore sin problemas de nuevo al tejado.
- Pero... Mister Grant, eso es imposible. Tiene usted casi 70 años. Nadie lo creerá.
- Ah, y usted cree que la gente canta bajo la lluvia con el paraguas en los pies y no se moja? O que siete hermanos medio gilipollas pueden encontrar siete novias dispuestas a casarse con ellos cuando se pasan el día bailoteando y haciendo el imbécil?
- Bueeeeeeno, vaaaaale, tendrá usted su escena del tejado. Algún antojo más?
- Huuuummmmm, qué tal si llamamos a la película MAMARRACHADA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)