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miércoles, 31 de octubre de 2012

Doble cuerpo (Body double), by Brian de Palma

Doble sesión de fusta se merece Brian de Palma por haber engendrado este espantajo de homenaje a Hitchcock, que más que homenaje parece una parodia.

Doble infarto el que le habría dado a don Alfred si lo hubiera visto. Afortunadamente murió 4 años antes y se libró.

Doble horror: los modelazos de Melanie Griffith, un puro espanto; y la escena del asesinato, vaya patata de taladro y vaya patata de asesino.

Doble felicitación: por la peli porno “Lo que el vientre se llevó” y por el vídeo “Relax”, de Frankie goes to Hollywood.

Doble manta palos que me merezco yo por haberme tragado enterito el truño.

Doble penitencia: la mía propia y la de la compaña, que me puso a parir y desde entonces no me habla. Me lo he ganado a pulso.

sábado, 16 de julio de 2011

El precio del poder, by Brian de Palma

5 cosas que nunca deberías hacer si quieres ser un capo de la droga:

1. Convertirte en yonki y esnifarte tú buena parte de la mercancía que vas a vender.

2. Tirarle los tejos descarao cuando eres un don nadie a la chica de otro poderoso capo que casualmente es tu jefe.

3. Ir de chulazo y de bocazas y pillarte unos pedos de antología durante los cuales no te enteras de nada. Recuerda, eres un capo y un buscabroncas, hay mucha gente a la que no le caes simpático.

4. Tener en tu casa-mansión un arsenal de seguridad y no tener a nadie que mire las cámaras.

5. Tener hasta los putos huevos a todo el mundo, desde los de mantenimiento a tu jefe de seguridad pasando por tu madre, tu hermana, tu mujer y tu perro.

Y 5 cosas que nunca pueden pasarte si eres un capo de la mafia, porque son materialmente imposibles:

1. Que te dejen entrar y salir como currito por su casa de las mansiones de otros capos enemigos sin que nadie te pregunte qué quieres ni adónde vas, y hasta te dejen llegar a sus dormitorios y charlar con sus señoras en la cama. No, hombre, no, el único mafioso que tiene servicio de seguridad y matones a sueldo no puedes ser tú.

2. Pasar de ser un matoncillo hortera y pendenciero a millonario igual de hortera y pendenciero en cuestión de un par de meses sin que se sepa cómo ni por qué ni cuándo ha ocurrido la transformación. Joder, que hasta el hada madrina de Cenicienta le hizo el apaño por un ratillo y a las 12 le chafó el plan.

3. Que en tu mansión entre un ejército de 100 o 200 personas armadas hasta las pestañas y nadie las vea ni las oiga ni presienta su presencia hasta que llegan a la puerta de tu despacho y te dicen yuhuuuuuuu.

4. Que las mujeres te abandonen. Tío, eres un capo y te dedicas a extorsionar y asesinar a la gente. Y dejas que las tías te chuleen, te chillen en público, te insulten y te dejen tirao? Pero qué clase de capo eres tú?

5.  Por muy capo que seas, existe una cosa que se llama sobredosis, y si tienes una montaña de coca encima de tu mesa y te pasas todo el tiempo agachándote y metiéndotela por la nariz, la tienes que palmar, coñññño. Que eres un mafioso, no una aspiradora de última generación. Por favooooor!

Y por éstas y muchas otras cosas que sería demasiado cansino glosar aquí esta película me parece un truño de cuidado y la incluyo oficialmente en mi catálogo personal de obrasdeculto-basura. Directa al contenedor.

sábado, 2 de julio de 2011

Atrapado por su pasado, by Brian de Palma

Vamos a ver, la tesis que esta peli plantea es lo inexorable del destino. Si tú, por ejemplo, eres un gangster, un asesino, un narco o un ladrón y sales de la cárcel y quieres convertirte en una persona honrada no lo conseguirás, porque, como el propio título indica, estás marcado por tu pasado. Vale, podemos estar más o menos de acuerdo en esto, pero aquí viene el problema: el paradigma que se nos muestra para demostrarlo: Carlito (Al Pacino)

Carlito es un gangster, narco y asesino que sale de la cárcel y quiere convertirse en una persona honrada. Quiere trabajar, irse a las Bahamas, iniciar una nueva vida y no meterse en follones. Pero qué es lo primero que hace Carlito? Pues irse a su barrio, en el que están todos sus amigos gangteres, ir con uno de ellos a la entrega de un material, meterse en un tiroteo, robar una pasta a los tipos y meterse de socio de otro gangster en un local al que casualmente sólo van más gangsteres. Bien, Carlito, vas por buen camino para iniciar una vida honorable y no meterte en follones.

Ya a partir de este presupuesto la peli empieza a hacer aguas por un montón de lados y te pasas todo el rato preguntándote por qué hace Carlito cada gilipollez si lo que quiere es convertirse en un tipo honrado. O sea, este tipo en un par de meses hace todas las tonterías que no haría nadie con dos dedos de frente si quisiera retirarse del mundo del hampa, para empezar no relacionarse más que con gente de ese mundo. Carlito hijo, dónde tienes tú la cabeza?

Lo milagroso no es que le vaya como el culo; lo milagroso es que no se lo carguen mucho antes. (No estoy revelando nada; esto se ve al principio de la peli, vamos).

Con todo y con eso, de Palma hace un buen trabajo y hay que reconocérselo. Pacino está estupendo en su papel y veréis a un Sean Penn al que tardaréis un buen rato en reconocer que aunque hiperactúa un pelín también está fantástico. No es una mala peli peeeeero a mí no me convence. Vosotros tenéis la última palabra.

jueves, 17 de marzo de 2011

La hoguera de las vanidades, by Brian de Palma

Pues voy a disentir un poco de las críticas demoledoras contra la película, igual que de las alabanzas sin fin a la novela. Ni esta última es tan fantástica ni la película tan mala, y además, como no me canso nunca de decir, no deben de criticarse las adaptaciones en función de la versión literaria, porque son formas de expresión completamente diferentes, y en una lo esencial es la palabra escrita y en la otra la imagen. A mí no me pareció tan fascinante la novela de Tom Wolfe cuando la leí hace años ni tan horrorosa la película cuando la vi por primera vez. Pero bueno, lo que aquí interesa es la peli. Yo creo que el guión es bastante fiel al libro y que la función de entretener la consigue con creces. Tal vez el personaje de Bruce Willis, el periodista, está bastante sobredimensionado, y los de Melanie Griffith y Kim Cattrall tan caricaturizados que resultan difícilmente reconocibles, pero el resto del reparto está bastante bien.

Sin ser una obra de arte, creo que el resultado final es interesante. Se nos da una visión bastante real de lo que es, por un lado, el mundo de los negocios y del dinero fácil, y por el otro, el terrible universo de los medios de comunicación y de la manipulación de la opinión pública en favor de oscuros intereses políticos. En definitiva, nada del otro mundo, pero una historia interesante, un buen guión y, como minimo, garantizado un rato entretenido.