Vale, es verdad: el mercado laboral es una mierda, la sociedad capitalista es una mierda, los empresarios son una mierda, los compañeros de trabajo son una mierda... la vida en general es una mierda, sobre todo la vida de los trabajadores.
Los Dardenne lo tienen claro, y el 80% de la gente que ha visto esta película también. Éste es un mundo competitivo y salvaje donde cada cual va a lo suyo e impera la ley del sálvese quien pueda.
Con la crisis lo hemos visto. Los despidos se hacían en pequeñas dosis y todo el mundo respiraba tranquilo cuando no le tocaba a él, aunque le hubiera tocado a su compañero de al lado de toda la vida. Somos así de asquerositos, queremos sobrevivir. Cuando alguien tiene cáncer nos da mucha pena pero respiramos aliviados de que no nos haya tocado a nosotros. El instinto de supervivencia tiene algo de monstruoso y malvado, no cabe duda. Tal vez deberíamos erradicarlo para crear una sociedad más justa y mejor. Lo sometemos a referéndum?
De todas formas, y aunque solo sea por poner una nota discrepante en la cantidad de críticas rendidas a los pies de los Dardenne y de la maravillosa Cotillard (que, francamente, es una chica muy guapa y pone una cara de angustia muy convincente, y además se pasa toda la película sin maquillar y sigue siendo guapa, y eso tiene su mérito), yo intentaría reflexionar sobre un par de aspectos morales que se plantean en la película, e intentaría hacerlo con el menor maniqueísmo posible:
1. Tú eres un empresario y durante la baja de uno de tus empleados te das cuenta de que el trabajo sale perfectamente adelante sin él sin que ello suponga una sobrecarga para los demás compañeros. O sea, que descubres que estás pagando un sueldo más de lo que realmente necesitas para que tu empresa funcione. Qué haces? Tiras de caridad cristiana o de sentimiento humanitario y mantienes ese puesto de más o a la primera oportunidad que se te presente te deshaces del elemento sobrante, bien jubilándolo anticipadamente, no renovándole el contrato temporal o como sea, dentro de la legalidad, por supuesto?
2. Tú necesitas tu paga extra porque es con ella con la que pagas cada año la matrícula de la Universidad de tu hijo. Sin paga extra no hay matrícula ni carrera universitaria. De repente te plantean la tesitura (escenario, que le dicen ahora) de tener que renunciar a esa paga totalmente vital para el futuro de tu hijo, o que no echen a una compañera de trabajo. En realidad te están planteando elegir entre el futuro de tu hijo y el de tu compañera. Cuál crees que es moralmente la opción adecuada? Es más, si tú fueras esa compañera de trabajo, te parecería ético poner a tu compañero en ese dilema?
En definitiva, si nos atenemos al planteamiento un tanto simplón de los Dardenne... podemos concluir que preferir en un momento dado que tu hijo pueda ir a la Universidad a que pueda hacerlo el hijo de tu compañero es una decisión cercana a la monstruosidad y nos acerca a los depredadores más temibles??
Podéis llamarme moñas, pero a mí lo que más me ha gustado de la peli es la historia de amor. Ese Fabrizio Rongione, maravilloso en su papel de marido enamorado hasta las trancas de Cotillard, sin importarle un puto huevo que ella lleve dos años sin follar con él a causa de su depresión, que le haga la cobra constantemente, gastando su día libre en el curro en una interminable peregrinación de casa en casa para que su señora consiga los avales suficientes para no ser despedida. Y todo el rato animándola, intentando levantarla, que no se hunda, que no recaiga, que no se tome más pastillas de la cuenta... Sinceramente, lo mejor de la historia. El resto muy flojito.
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domingo, 9 de octubre de 2016
miércoles, 20 de enero de 2016
Quiéreme si te atreves, by Yann Samuell
Una vez más la puta que vive en mí y su enemiga íntima, la hijaputa que también vive en mí, que se llevan casi tan bien como los dos protagonistas de esta película, vuelven a embarcarse en una acalorada discusión cinematográfica.
Os recuerdo que la puta es P y la hijaputa H, y aquí juegan al perverso juego de la película, al “Te atreves o no te atreves”:
P: Te atreves a decir que la peli te ha gustado?
H: Me atrevo. Lo he flipado. Estos dos son más hijoputas que yo de aquí a Lima.
P: Te atreves a decir que te mola ese amor loco?
H: Me atrevo. De qué y de cuándo el amor puede ser cuerdo, estamos locos o qué?
P: Te atreves a decir que te ha gustado el final horripilante de la película?
H. Me atrevo. De hecho es lo mejor; era el final redondo, el que lo cuadra todo.
P: Te atreves a decir que te parece sana la relación entre estos dos?
H: Me atrevo. No hay nada más sano que putear a los demás cuanto más mejor.
P: Te atreves a decir que serías capaz de hacer las cosas que hace Marion Cotillard?
H: Me atrevo. De hecho, te miro y me entran ganas de hacerte unas cuantas.
P: Te atreves a decir que te han gustado también los dos niños actores?
H: Me atrevo. Me han encantado, eso sí, para asesinarlos y comérmelos calentitos.
P: Te atreves a decir que te pone lo del jueguecito del tren?
H: Me atrevo. De hecho si pudiera te pondría a ti en la vía, so incordio.
P: Te atreves a decir que no estás como una puta cabra?
H: Me atrevo. La puta cabra eres tú, colega. Yo soy la cabra hijaputa.
Bueno, pues una vez más estas dos han quedado en tablas y tengo que desempatar yo. Y aunque a la hijaputa que hay en mí, que por cierto se parece una barbaridad a Marion Cotillard (o eso querría ella), la película le haya flipado porque además los dos protagonistas son casi tan hijoputas como ella, esta vez voy a hacerle caso a la puta porque el director este, Yann Samuell, me parece un tarado de manual y su peli un engendro maligno para chiflados y cabrones como la hijaputa que hay en mí.
Pero que quede constancia de que mi espíritu crítico está completamente dividido y esquizoide en este caso y que casi he tenido que echar el resultado final a suertes. Y es muy probable que a algunos de vosotros os pase lo mismo, que a vuestra parte más locuela le gustará y a la más cuerda y seriecita le hará vomitar.
martes, 7 de julio de 2015
Un buen año, by Ridley Scott
Vamos a jugar a una cosa: yo os presento a los personajes de esta película y vosotros intentáis adivinar cómo termina la historia:
Ejecutivo de la City londinense, frío y calculador, que recibe como herencia de un tío suyo una casa y un viñedo en un encantador pueblito de la campiña francesa y acude presto a tomar posesión del legado con el fin de venderlo rápido y hacerse con un pastizal interesante.
Guapísima y estilosísima propietaria de restaurante con encanto en el mismo encantador pueblecito de la campiña.
Hija ilegítima del difunto, con sorprendentes conocimientos de enología, que de repente se planta en la casita para saber cosas de su papá.
Calculo que hay una posibilidad entre un millón de que con esta presentación de personajes una persona de inteligencia media no sepa a ciencia cierta qué va a pasar y cómo va a terminar esta historia.
Cuesta imaginar cómo es posible que Ridley Scott se haya prestado a perpetrar algo así, y cuesta entender que además haya hecho caso omiso a los garrafales fallos de guión y de casting que dan un cantazo que pa qué. Como la película recurre constantemente al flashback, los principales fallos proceden de ahí. Por poner algunos ejemplos:
El tito difunto aparece en los recuerdos del muchacho como un anciano. Se supone que ha muerto unos 30 años después. A qué edad ha muerto esa criatura, a los 200 años?
En cambio el encargado de los viñedos, que en el presente parece tener más o menos la misma edad que el protagonista, en sus recuerdos aparece exactamente igual, como si el hombre hubiese nacido ya madurito.
El ejecutivo agresivo, Russell Crowe, y la restauradora estilosa, Marion Cotillard, resulta que se conocían de la infancia. Cómo se come esto, si Crowe tiene 51 años y Cotillard 39? Vamos, que como daba tanto cante me he molestado en buscarlo en la Wikipedia porque me parecía completamente increíble esa amistad infantil, y de hecho confirmé que lo era.
En fin, es como si hubieran hecho el casting a voleo y hubieran pensado: “Total, la gente que previsiblemente va a ver esta película es imbécil y no va a caer en estos pequeños detalles sin importancia”.
De verdad cuesta tanto adaptar el reparto de un filme a la historia que cuenta? Es tan complicado encontrar a dos actores de la misma edad si quieres que sus personajes sean amigos en la infancia? Tan difícil es tener un mínimo de respeto por el espectador que se va a gastar su dinero en ir al cine a ver tu película?
Es curioso que fuera el propio Crowe el que hace unos meses recomendaba (con bastante buen criterio) a sus compañeras de oficio cuarentonas que dejaran de hacer el ridículo intentando aparentar que eran virginales doncellas y que se dedicaran a hacer papeles de señoras de su edad. Ay, Crowe, consejos vendo que para mí no tengo.
Ejecutivo de la City londinense, frío y calculador, que recibe como herencia de un tío suyo una casa y un viñedo en un encantador pueblito de la campiña francesa y acude presto a tomar posesión del legado con el fin de venderlo rápido y hacerse con un pastizal interesante.
Guapísima y estilosísima propietaria de restaurante con encanto en el mismo encantador pueblecito de la campiña.
Hija ilegítima del difunto, con sorprendentes conocimientos de enología, que de repente se planta en la casita para saber cosas de su papá.
Calculo que hay una posibilidad entre un millón de que con esta presentación de personajes una persona de inteligencia media no sepa a ciencia cierta qué va a pasar y cómo va a terminar esta historia.
Cuesta imaginar cómo es posible que Ridley Scott se haya prestado a perpetrar algo así, y cuesta entender que además haya hecho caso omiso a los garrafales fallos de guión y de casting que dan un cantazo que pa qué. Como la película recurre constantemente al flashback, los principales fallos proceden de ahí. Por poner algunos ejemplos:
El tito difunto aparece en los recuerdos del muchacho como un anciano. Se supone que ha muerto unos 30 años después. A qué edad ha muerto esa criatura, a los 200 años?
En cambio el encargado de los viñedos, que en el presente parece tener más o menos la misma edad que el protagonista, en sus recuerdos aparece exactamente igual, como si el hombre hubiese nacido ya madurito.
El ejecutivo agresivo, Russell Crowe, y la restauradora estilosa, Marion Cotillard, resulta que se conocían de la infancia. Cómo se come esto, si Crowe tiene 51 años y Cotillard 39? Vamos, que como daba tanto cante me he molestado en buscarlo en la Wikipedia porque me parecía completamente increíble esa amistad infantil, y de hecho confirmé que lo era.
En fin, es como si hubieran hecho el casting a voleo y hubieran pensado: “Total, la gente que previsiblemente va a ver esta película es imbécil y no va a caer en estos pequeños detalles sin importancia”.
De verdad cuesta tanto adaptar el reparto de un filme a la historia que cuenta? Es tan complicado encontrar a dos actores de la misma edad si quieres que sus personajes sean amigos en la infancia? Tan difícil es tener un mínimo de respeto por el espectador que se va a gastar su dinero en ir al cine a ver tu película?
Es curioso que fuera el propio Crowe el que hace unos meses recomendaba (con bastante buen criterio) a sus compañeras de oficio cuarentonas que dejaran de hacer el ridículo intentando aparentar que eran virginales doncellas y que se dedicaran a hacer papeles de señoras de su edad. Ay, Crowe, consejos vendo que para mí no tengo.
jueves, 18 de diciembre de 2014
De óxido y hueso, by Jacques Audiard
Ésta es la típica historia de amor entre perjudicados de la vida, entre gente sin suerte pero a la que de repente se le aparece la virgen y le dice tal que así: cariño, pide un deseo.
Que te quedas sin piernas un día de éstos? No pasa nada, llamas por teléfono a un tío que te dejó una vez su tarjeta, le dices que te has quedado sin piernas y el tío viene corriendo y te lleva a la playa a nadar y te dice que si no encuentras nada mejor siempre puedes follar con él, si le avisas con tiempo y está libre.
Que tu vida es una puta mierda y tú un pedazo de carne con ojos? No pasa nada, le pasas tu teléfono a una tía buena en una disco y luego ella ya te llamará cuando se quede sin piernas y nadie le haga ni puto caso, y tú por lo menos tendrás a alguien con quien follar aunque la tengas que llevar en brazos a todas partes y hacer de tripas corazón cuando tropieces con sus muñones.
Que tu novio desaparece así de sopetón y no vuelve a dar señal de vida? No pasa nada, ya le ocurrirá algo terrible alguna vez y se verá más solo que la una, y entonces tú aprovecharás la coyuntura para llamarle y decirle que cuente contigo, a lo que él contestará que por favor no le dejes nunca y tú le dirás que ni loca, que tú con él a muerte y que siempre estarás ahí.
Pero esto qué coño es, Jacques Audiard? Una excusa para que algún parafílico pueda fantasear con Marion Cotillard sin piernas? La coartada perfecta para mostrarnos la hipermusculatura del cachas Schoenaerts? Un sueño erótico en el que una tía buena por fin se entrega a ti gracias a que le sobreviene, bendito sea el Señor, una desgracia del copón? Un canto a la esperanza especialmente diseñado para tarados? Un canto a los tarados especialmente diseñado para que no pierdan la esperanza? Me lo expliquen.
Que te quedas sin piernas un día de éstos? No pasa nada, llamas por teléfono a un tío que te dejó una vez su tarjeta, le dices que te has quedado sin piernas y el tío viene corriendo y te lleva a la playa a nadar y te dice que si no encuentras nada mejor siempre puedes follar con él, si le avisas con tiempo y está libre.
Que tu vida es una puta mierda y tú un pedazo de carne con ojos? No pasa nada, le pasas tu teléfono a una tía buena en una disco y luego ella ya te llamará cuando se quede sin piernas y nadie le haga ni puto caso, y tú por lo menos tendrás a alguien con quien follar aunque la tengas que llevar en brazos a todas partes y hacer de tripas corazón cuando tropieces con sus muñones.
Que tu novio desaparece así de sopetón y no vuelve a dar señal de vida? No pasa nada, ya le ocurrirá algo terrible alguna vez y se verá más solo que la una, y entonces tú aprovecharás la coyuntura para llamarle y decirle que cuente contigo, a lo que él contestará que por favor no le dejes nunca y tú le dirás que ni loca, que tú con él a muerte y que siempre estarás ahí.
Pero esto qué coño es, Jacques Audiard? Una excusa para que algún parafílico pueda fantasear con Marion Cotillard sin piernas? La coartada perfecta para mostrarnos la hipermusculatura del cachas Schoenaerts? Un sueño erótico en el que una tía buena por fin se entrega a ti gracias a que le sobreviene, bendito sea el Señor, una desgracia del copón? Un canto a la esperanza especialmente diseñado para tarados? Un canto a los tarados especialmente diseñado para que no pierdan la esperanza? Me lo expliquen.
sábado, 21 de abril de 2012
Midnight in Paris, by Woody Allen
1. Porque París bajo la lluvia debería ser de obligado cumplimiento.
2. Porque mi París años 20 es exactamente el que sale en esta película.
3. Porque yo también salto del S. XXI a los felices 20 y a la Belle epoque.
4. Porque yo también viajo en el tiempo con mis personajes favoritos.
5. Porque los vestidos de Cotillard son un pecado y yo una vil pecadora.
6. Porque cualquier tiempo pasado siempre parece mejor.
7. Porque sólo Allen sabe meter en un diálogo genial el Citromax y la Novocaína.
8. Porque sólo Allen sabe estereotipar a mis ídolos como los estereotipo yo.
9. Porque no sé si me gustan más los primeros 5 minutos o los 5 últimos.
10. Por Cole Porter. Y porque siempre nos quedará París.
2. Porque mi París años 20 es exactamente el que sale en esta película.
3. Porque yo también salto del S. XXI a los felices 20 y a la Belle epoque.
4. Porque yo también viajo en el tiempo con mis personajes favoritos.
5. Porque los vestidos de Cotillard son un pecado y yo una vil pecadora.
6. Porque cualquier tiempo pasado siempre parece mejor.
7. Porque sólo Allen sabe meter en un diálogo genial el Citromax y la Novocaína.
8. Porque sólo Allen sabe estereotipar a mis ídolos como los estereotipo yo.
9. Porque no sé si me gustan más los primeros 5 minutos o los 5 últimos.
10. Por Cole Porter. Y porque siempre nos quedará París.
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