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martes, 1 de diciembre de 2015

Alfie, by Lewis Gilbert

Ya lo ha dicho mucha gente antes que yo: Alfie es Michael Caine y Michael Caine es Alfie. Nunca entenderé por qué se empeñan en hacer refritos de películas que son irrepetibles porque es inseparable el actor del personaje y viceversa. Casos como "Psicosis" o "Alfie" son paradigmáticos. Pero en fin, la falta de ideas originales es lo que tiene, que al final hay que tirar de clásicos sí o sí.

Alfie es un gran personaje sin duda, pero sintiéndolo mucho por Lewis Gilbert, la película ha envejecido mal, en la misma medida en que las relaciones entre hombres y mujeres han cambiado, y ya ver a un personaje tan descaradamente machista como Alfie es casi como ver a un diplodocus.

Lo siento, Lewis, pero ya no existe ese tipo de tío, y si existe está tan mal visto que él mismo se encarga de camuflarse convenientemente para que no se le note. Hoy en día es impensable que un tipo como Alfie vaya por la vida con la sinceridad brutal que derrocha el personaje.

Y sin embargo algo me dice que detrás de todo hombre aparentemente sensible, igualitario, marido y padre ejemplar, que va con su pareja a las clases de preparación al parto y más tarde a las de baile de salón, se esconde un Alfie reprimido que a veces sale cuando menos se le espera. Cuando las cosas empiezan a ir mal. Por ejemplo, cuando hay que enfrentarse a la enfermedad, o a los conflictos con los hijos, o simplemente a la rutina conyugal... Y ahí está ese Alfie que casi todos los tíos llevan dentro.

Pero bueno, es verdad que la historia choca en la actualidad. Por ejemplo, el tratamiento del tema del aborto suena cantidad de cutre. Usar algo así para hacer recapacitar a un tío como Alfie sobre su egoísmo y su falta de empatía hoy día se podría calificar como absurdo. Alfie es un cabrón con las mujeres pero ver un feto muerto y llorar por él le convierte en mejor persona? Eso le redime de algo? En esa escena es en la que más se revela lo extemporáneo del personaje.

De lo que no cabe duda es de que hay para la posteridad pedazo de canción inspirada en el personaje. Y esa sí que no se pasa de moda porque no hay pop star que se precie que no haya hecho su propia versión de "Alfie". Hay alguna gran cantante americana que nunca haya cantado aquello de "What's it all about Alfie?". Cher, Houston, Streissand, Warwick... Un temazo que en mi opinión está muy por encima de la historia y que probablemente seguirá padeciendo nuevas versiones aprovechando el filón de los concursos de nuevos talentos. Se admiten apuestas.

martes, 3 de noviembre de 2015

El hombre del tiempo, by Gore Verbinski

Vaya, los hombres del tiempo tienen vida. Yo siempre pensé que dedicaban todo su idem a mirar al cielo concienzudamente y predecir si iba a llover o a brillar un sol reluciente. Pero no, resulta que tienen padres, hijos, esposas, exesposas, e incluso en el caso de nuestro héroe (o más bien antihéroe) tiene una legión de “fans” que cuando no les gustan sus predicciones le arrojan a la cara todo tipo de porquerías, desde perritos calientes a burritos, batidos de chocolate o goffres.

Nuestro hombre del tiempo ha entrado en crisis. Mientras le ofrecen una suculenta oferta de trabajo que implica su traslado a Nueva York, su vida personal se desmorona: su exesposa no quiere volver con él y le confiesa abiertamente que le odia y que le resultaba insoportable practicarle felaciones; su padre es invadido por un linfoma con su correspondiente metástasis; su hijo adolescente es acosado por un pederasta y su obesa hija es conocida en su colegio como “pezuña de camello”.

Muy bueno el trabajo de Nicholas Cage, cargado de patetismo y de un sordo sufrimiento contenido, verdaderamente consigue dar muchísima pena. Y qué decir del fantástico Michael Caine, que protagoniza algunas de las escenas más emotivas de la película. Los diálogos entre padre e hijo son el paradigma vivo de la incomunicación. Se nota que los dos se quieren muchísimo pero son incapaces de entenderse, por lo menos verbalmente.

En definitiva, un buen trabajo de Gore Verbisnki, de Nicholas Cage, de Caine y del resto del resparto, niños incluídos para variar. Es de esas historias que se reconocen como auténticas, en las que los diálogos suenan a verdad y los personajes parecen de carne y hueso y no de cartón piedra.

Una de las escenas más divertida de la película (aparte de los sucesivos lanzamientos de comida-basura a la cabeza de nuestro hombre) es el diálogo de padre e hija sobre el espinoso asunto de la “pezuña de camello”:

“ En el colegio te llaman por algún mote?”

“Sí, pezuña de camello”.

“Y sabes por qué?”

“Sí, porque la pezuña de un camello es dura y resistente y soporta largas travesías por el desierto, y yo soy una chica dura y resistente. Por eso me llaman así.”

“Ah, vale”.

Bueno, supongo que este diálogo carecerá por completo de gracia para quien no sepa lo que es una “pezuña de camello”, pero es genial. Los que lo ignoren que se metan en Google y lo averigüen. No les voy a hacer yo todo el trabajo, qué coño.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Las normas de la casa de la sidra, by Lasse Hallström

No pongo en duda que ésta es una película absolutamente conmovedora, llena de buenas intenciones y sentimientos encomiables y que puede gustar mucho a la mayoría de la gente.

Sin embargo, desde un punto de vista crítico, hay muchas cosas que no entiendo y que me chirrían profundamente. A saber:

1. Por qué los niños querrían ser adoptados por alguna familia cuando tienen en el orfanato la familia ideal, un montón de amiguitos, un sitio donde se lo pasan bomba todo el tiempo y en el que hay un doctor que es para ellos un padrazo y cada noche les cuenta cuentos y se despide de ellos con un maravilloso "Buenas noches, príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra".

2. Cómo se puede defender el aborto (y conste que habla una partidaria total) con el argumento de que no se pueden traer niños al mundo que no son queridos y que serán unos desgraciados si luego ves que el final de esos chiquillos será ese fantástico orfanato donde se sienten tan felices y tan queridos y donde se lo pasan tan bien. Si ése fuera realmente el porvenir de todo hijo no deseado, yo erradicaría el aborto de la faz de la Tierra para siempre.

3. Por qué querría irse el personaje de Tobey Maguire a recorrer mundo si vive en el sitio más superguay del mundo, en el que es querido, se siente seguro y protegido y donde nunca podrá ocurrirle nada malo. Y encima es el príncipe de Maine y el rey de Nueva Inglaterra favorito del doctor.

4. Alguien puede creerse esa historia de amor entre la bella entre las bellas Charlize Theron y el muchachito huérfano carente de sustancia y atractivo al que interpreta Tobey Maguire? Y ya puestos, no había disponible ningún actor con un poco más de carisma para interpretar a un personaje que está planteado en la película como muy carismático?

5. Qué clase de droga se mete Lasse Hallström para pensar que alguien que se duerme cada noche inhalando importantes dosis de éter está en condiciones de llevar a cabo complicadísimas operaciones, abortos y partos de alto riesgo? En realidad se puede considerar al personaje de Michael Caine un buen doctor cuando se pasa la vida flotando entre vapores etéreos, y nunca mejor dicho? Y esto con la simple ayuda de dos enfermeras para atender a chiquicientosmil niños, a tropecientas parturientas y a un montón de señoras que van al orfanato a abortar. Uffff, me canso solo de pensarlo.

6. Era realmente necesario para convencer al muchacho de las bondades del aborto enfrentarlo a un caso extremo de hija embarazada por un padre abusador? Y por cierto, por qué es tan blando el trato que se da a este personaje, que casi despierta la compasión del espectador hacia el pobre hombre, cuando representa lo peor de lo peor, que es la traición a los propios hijos, a los que tienes la obligación de proteger de todo mal? A qué vienen esas extrañas simpatías y esa especie de redención final al que Halström somete al personaje?

En fin, demasiados interrogantes para una historia que en principio se deja ver con agrado, salvo cuando se rasca un poco y aparecen las lagunas inmensas.

De todas formas, está bien para variar que en una película aparezca un orfanato distinto a esos terroríficos que estamos acostumbrados a ver en el cine. Lo que pasa es que no sé por qué, me parece tan flowerpower, tan modélico, tan ideal y tan maravilloso que me cuesta creer que pueda existir en ninguna parte un lugar así. Y lo que es aún más increíble, que si existiera alguien quisiera irse nunca de allí. Es que yo quiero irme a vivir a ese orfanato, por favooooooooooor!

viernes, 19 de abril de 2013

Mona Lisa,by Neil Jordan

LA BUENORRA. En este caso una puta de lujo. A mí las historias de putas me molan mazo. Son todas tan buenas personas (casi imposible encontrar en el cine o en la literatura a una meretriz con malos sentimientos, haced la prueba), tan desgraciadas, tan entrañables! Debe de ser el único oficio del mundo en el que prácticamente no existe la maldad, si exceptuamos a los proxenetas, que ésos sí son todos malos malísimos. En fin, esta puta de Neil Jordan es una negra estupenda, por supuesto con un corazón de oro, de la que no puede evitar enamorarse locamente el protagonista indiscutible de la cinta, que en este caso es “El feo”.

EL FEO. Nuestro feo es el pringao de toda la vida, ése que ahora se conoce (un gran hallazgo, por cierto) como “Pagafantas”. Este feo además es bueno; es un cacho pan, un osito de peluche, vamos, un pringao de manual. A pesar de que el tío acaba de salir de la cárcel tras una carrera gangsteril que se adivina intensa y fructífera, cae redondo ante una buena caída de pestañas y una sonrisa triste de la buenorra. Bob Hoskins pone cara a nuestro feo y lo convierte en un ser adorable, desprendido, ingenuo, capaz de matar y morir por su particular Mona Lisa.

EL MALO. Por supuesto, como en toda peli de putas, no podía faltar el malo, que en este caso no es el chulo sino el gangster que maneja el negocio a gran escala. Michael Caine da vida con su habitual buen hacer a este personaje malvado y sin escrúpulos que es el contrapunto perfecto a la bondad del pobre ex convicto enamorado. Al final, como en casi todas estas historias, la cosa se reduce a si ganan los buenos o ganan los malos, o no gana ninguno de los dos, que también podría ser. Con los datos que he dado, adivináis cómo acaba?

domingo, 6 de enero de 2013

Hannah y sus hermanas, by Woody Allen

La acción transcurre entre 3 días de Acción de Gracias consecutivos. 3 días que significan 3 años en las vidas de 3 hermanas. Arranca con la crisis del matrimonio de Hannah,  cuando su marido, interpretado por un Michael Caine enorrrrrrrme, se enamora de una de sus hermanas.

La película tiene una estructura dual, a base de capítulos alternos: unos, los dramáticos, con las hermanas de protagonistas, que se alternan con otros capítulos cómicos, en los que Woody Allen es rey y señor absoluto (sus neuras, su hipocondria, su búsqueda de la religión verdadera, etc., bueno, ya sabéis). Creo que éste es un fenómeno único en la filmografía alleniana porque no recuerdo ninguna otra de sus películas que esté articulada de esta manera, plan una de cal y otra de arena.

Para mí es uno de los filmes más completos del director. Esa alternancia entre lo dramático y lo cómico hace que no podamos encasillarlo ni en una tipología ni en otra. Es un híbrido puro, valga la paradoja. Porque es cierto que en muchas de las películas dramáticas de Allen hay puntos de humor y en casi todas las comedias hay cierto trasfondo trágico-filosófico, pero ninguna otra está planteada así, como un equilibrio de fuerzas.

A mí lo que me falla es Mia Farrow. Reconozco que esta mujer siempre me parece un poco tontorrona en todas las películas, pero mucho más en las de su ex-marido. No sé si es que realmente es así o es muy buena actriz y consigue aparentarlo o es que Woody le saca su lado más memo,  pero el caso es que siempre tiene una mirada así como alelada. Su monopapel en todas las películas que hizo con Allen es el de una tía más pallá que pacá que no se entera de casi nada pero que curiosamente está en medio de todos los fregados.

Para mí ésta sería una película perfecta sin Mia Farrow. No sé, se supone que interpreta a la hermana fuerte, segura de sí misma, equilibrada... Es todo lo contrario de lo que sugiere Farrow.

Pero claro, este hombre es carne de musas, y por aquella época ella era su inspiración carnal y espiritual y había que meterla en todos los proyectos aunque fuera con calzador. Y además de prota. Pero cuando no pega, pues no pega, qué quieres que te diga. En esto del cine no hay nada peor que un director encoñao.

Woody, Woody, que te pierden las mujeres.