jueves, 17 de marzo de 2011

Lucía y el sexo, by Julio Medem

Bueno, yo creo que la cosa pudo suceder más o menos así:

Estaba Julio Medem viendo la manera de pasarse unos cuantos meses rodeado de tías en bolas, y entonces se le ocurrió la genial idea:

"Voy a hacer una peli en la que una tía se pase casi todo el tiempo en bolas".

Era la coartada perfecta para ver cumplido su sueño sin que su señora se pillara tremendo mosqueo. Y dicho y hecho, hizo un casting, le gustaron muchísimo las tetas de Paz Vega y Elena Anaya (y alguno dirá que a quién no) y dijo:

"Pa qué vamos a complicarnos la vida, estas mismas valen".

Y luego se propuso inventar una historia que justificara que esas tías estuvieran tantísimo tiempo de esa guisa.

"Ah, pues la voy a llamar Lucía y el sexo y así está plenamente justificado porque el sexo se suele practicar en pelotas".

Y así, muy ufano y satisfecho consigo mismo, se dispuso a afrontar lo más difícil, inventar un guión. Y ahí es ya donde se perdió por completo, pero afortunadamente se encontró con un amiiguete que le solucionó el problema:

" Da igual de lo que vaya, tú te llamas Medem y por tanto nadie tiene por qué saber de qué van tus películas. Contrata a unos cuantos actores más, aparte de las despelotadas, y ponlos a ir de un lado a otro todo el tiempo. También puedes meter a una niña y a un perro, para completar el reparto. Y no estaría de más que alguien chateara, que es lo más in en formas de comunicación, que se vea que eres moderno y tal".

Y poco más o menos así fue como se gestó esta "cosa" y como llegó hasta mis desorbitados e incrédulos ojos y a los de mucha gente más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario