Creo sinceramente que el declive de los sindicatos en España se refleja perfectamente en personajes como Santa y en películas como "Los lunes al sol". Ese lenguaje trasnochado más propio del siglo XIX que del segundo milenio y ese afán de mantener a toda costa la eterna confrontación empresario-trabajador ha conseguido convertir la actividad sindical en el cachondeo que es ahora, a pocos días de una huelga general que ni ellos mismos se creen.
La película es cutre a más no poder. Pretender que simpaticemos con unos tipos que se pasan la vida en un bar gastándose en birra las subvenciones que pagamos entre todos cuando no el sueldo íntegro de sus mujeres es mucho pretender. Entiendo que el drama del paro es terrible, que las personas afectadas terminan padeciendo serios problemas de autoestima y de percepción de la realidad, pero me gustaría que en una historia que trata este asunto aparecieran otras realidades igualmente ciertas asociadas a la del paro. Por ejemplo, la economía sumergida, que está ahí y que es la salida de muchas de estas personas. Por ejemplo, el drama empresarial, porque cuando hay paro también es frecuente que vaya unido a la ruina de muchos empresarios. Esta historia, por ejemplo se sitúa en el contexto de la reconversión industrial, una reconversión que fue en su momento completamente necesaria para modernizar el país y que inevitablemente conllevaba un tremendo precio en el terreno laboral. Convertir eso en una historia de buenos y malos, los malos los políticos que hacen la reconversión y los empresarios cuyas empresas se van al traste y los buenos los pobres trabajadores que pierden su empleo y se ven condenados a pasar las horas bebiendo en el bar... es francamente asqueroso. Eso no es cine social, eso es cine sindical, y va que chuta. Al más puro estilo de los vídeos éstos que circulan ahora por youtube de chikilicuatre animando a la peña a que se apunte a la huelga del 29-S. Venga ya, hombre. A otro perro con estos huesos.
La película es cutre a más no poder. Pretender que simpaticemos con unos tipos que se pasan la vida en un bar gastándose en birra las subvenciones que pagamos entre todos cuando no el sueldo íntegro de sus mujeres es mucho pretender. Entiendo que el drama del paro es terrible, que las personas afectadas terminan padeciendo serios problemas de autoestima y de percepción de la realidad, pero me gustaría que en una historia que trata este asunto aparecieran otras realidades igualmente ciertas asociadas a la del paro. Por ejemplo, la economía sumergida, que está ahí y que es la salida de muchas de estas personas. Por ejemplo, el drama empresarial, porque cuando hay paro también es frecuente que vaya unido a la ruina de muchos empresarios. Esta historia, por ejemplo se sitúa en el contexto de la reconversión industrial, una reconversión que fue en su momento completamente necesaria para modernizar el país y que inevitablemente conllevaba un tremendo precio en el terreno laboral. Convertir eso en una historia de buenos y malos, los malos los políticos que hacen la reconversión y los empresarios cuyas empresas se van al traste y los buenos los pobres trabajadores que pierden su empleo y se ven condenados a pasar las horas bebiendo en el bar... es francamente asqueroso. Eso no es cine social, eso es cine sindical, y va que chuta. Al más puro estilo de los vídeos éstos que circulan ahora por youtube de chikilicuatre animando a la peña a que se apunte a la huelga del 29-S. Venga ya, hombre. A otro perro con estos huesos.
Aún no he visto esta película, pero siento un extraño desacuerdo, imposible de explicar de manera racional con tu comentario.
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