jueves, 17 de marzo de 2011

La vida que te espera, de Manuel Gutiérrez Aragón

Esta historia va de vacas. Estos simpáticos bovinos constituyen el telón de fondo de la trama.

Todo empieza con una pelea por una vaca, sigue con un amor que surge ordeñando vacas, se practica el sexo rodeados de vacas (aunque no con vacas, pervertidos), hay también un concurso de ordeño de vacas, conflictos, reconciliaciones, secretos, pasiones... en fin, lo que es la vida misma pero siempre con una vaca de por medio, cuando no varias.

Y creo que esta condición vacuna de la película condiciona en gran manera su resultado, porque es algo así como si quisiera ser solomillo pero se quedara en rabo. Y no es que el rabo no tenga su puntito, eso sí, con una buena salsa. Y aquí falta la salsa, la sal, la pimienta, la guindilla, y por faltar, falta hasta la mismísima carne.

Eso sí, los paisajes muy bonitos. Como los del anuncio de "El Caserío", igualitos.

Pero yo para ver paisajes me pongo un power point.

No hay comentarios:

Publicar un comentario