Magnífica ambientación en esta historia que transcurre en los azarosos días de la Cuba prerrevolucionaria, en una Habana llena de glamour y encanto decadente. Es cierto que el guión queda algo deslavazado, pero el resultado final queda compensado por unas estupendas interpretaciones, sobre todo Eduard Fernández, que está inmenso en ese inolvidable papel de perdedor. La ambientación, como ya he dicho, es fantástica, y la música y la fotografía verdaderamente memorables. Estéticamente la película no tiene tacha, ya aunque sólo fuera por eso merece la pena verse, pero es que además la historia atrapa y conmueve y los personajes, quizás algo prototípicos pero muy bien perfilados, están llenos de luces y sombras que los hacen muy atractivos para el espectador. Esa Ariadna Gil en el papel de mujer fatal, que a lo largo de la historia no se sabe muy bien de qué va, si es buena, si es mala, si es una vividora... En fin, estupenda también en su personaje. Y por supuesto Jorge Perugorría, que es indudablemente el malo de la peli, pero también a veces presenta unos matices de ternura que lo hacen un poco menos malo.
En fin, que la recomiendo por su factura impecable y porque es una buena historia. Es indudable que el guión tiene fallos y se muestra en ocasiones bastante inconexo pero el resultado general es una película notable y muy muy interesante
No hay comentarios:
Publicar un comentario