jueves, 17 de marzo de 2011

El jardín de la alegría, by Nigel Cole

A ver, el caso es que la idea es buena y hay ratos en los que te ries bastante. A fin de cuentas se pasan media película cultivando maría, algo se les tiene que pegar. Lo que pasa es que conforme va avanzando se desliza hacia una especie de cutrez que termina por dejarte la sensación final de que has visto algo muy mediocre. A partir del encuentro con el traficante la historia decae ostensiblemente y pierde gran parte del encanto que tiene durante toda la parte primera, la de la puesta en marcha del negocio en el pueblo, con las particulares relaciones entre los vecinos como telón de fondo.

De todas formas, es agradable de ver, se pasa un rato divertido, se disfruta viendo los magníficos paisajes de la costa británica, con esos inmensos acantilados, y entretiene. Poco más. Un 4 y va que chuta. A mí particularmente también me ha servido para reconciliarme con Brenda Blethyn, actriz a la que no soportaba desde que la "conocí" en su sobrevaloradísimo papel de madre histérica perdida en "Secretos y mentiras". Aquí está sobria, contenida y elegante, lo cual ha sido una estupenda y agradable sorpresa. Espoileo un poco para contar algunas escenas destacables.
spoiler:
- Cuando Grace va a Londres a vender la maría con el trajecito blanco. No tiene desperdicio.

- La escena de los vecinos en sus hamacas contemplando el espectáculo de la iluminación nocturna del invernadero.

- El personaje del médico colgao, en sí mismo todo un hallazgo.

- Las dos viejas que se toman la infusión de maría en la tienda meás de la risa con las gafas de muelle. Impagables.

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