Curioso lo que me ha pasado con esta película. Decidí verla totalmente convencida de que iba a ser un fiasco y de que al día siguiente vendría aquí a ponerla como un ropón, cosa que me encanta hacer con las pelis que no me gustan. Y prometo que hice un gran esfuerzo por que fuera así, pero me salió el experimento rana, y resultó que me lo pasé bien, que consiguió conmoverme y que por más grima que me dé el ultrasimpático Emilio Aragón, esta vez el tipo ha dado en el clavo conmigo.
Una de las cosas que más me echaba para atrás de primeras era el tema tan megatrillado, que yo creo que estamos ya casi todos de cine guerracivilista y de posguerra hasta las pelotas. Y sin embargo de todas las pelis que he visto al respecto en los últimos años ésta es una de las mejores. Será porque las historias de cómicos, bambalinas y teatro me gustan; o porque los personajes no me parecen estereotipados (el homosexual, por ejemplo, carece de pluma, algo muy de agradecer por cuanto es casi imposible de encontrar), y porque está exenta del maniqueísmo habitual de buenos y malos. Puedo garantizar a los que quieran verla que aquí hay rojillos malos malotes y fachas con corazón y sentimientos. Y por supuesto, gente que sólo quiere que le dejen comer y vivir.
Que es lacrimógena? Pues sí. De hecho mis películas favoritas del mundo mundial casi todas me han hecho llorar, o de pena o de risa. La vida es eso, reirse, llorar, comer, dormir, follar... Por qué me va a molestar verlo en el cine?
En cuanto al homenaje de Aragón a su padre, pues qué queréis? Yo soy de la era Gaby, Fofó y Miliki y si hubiera podido, también yo misma hubiera homenajeado a ese hombre por lo bien que me lo hizo pasar de pequeña.
De hecho creo que la historia que cuenta Emilio en esta película le tiene que sonar muy de cerca, porque su propia familia tuvo que emigrar en la posguerra y él mismo creo que nació en algún punto de América. Oportunista? No sé, si yo tuviera que elegir un tema para rodar mi primera película probablemente elegiría algo que hubiera marcado mi propia vida. Y si este hombre es hijo de artistas emigrados y ha escuchado toda su vida la historia de su exilio, por qué no va a querer contárnosla a todos, él, que puede, que sabe y que además le dejan. Por una vez y sin que sirva de precedente, Milikito, olé tus huevos.
martes, 12 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
Distrito apache: el Bronx, by Daniel Petrie
Esta crítica va a ser una mierda, lo aviso desde ya, porque en realidad yo sólo tengo interés en hablar de una cosa, y no es precisamente la película.
Bueno, venga, para disimular diré algo sobre ella. Años 70 a tope, Bronx, drogas, sexo, corrupción policial, deshumanización, miseria... En fin, más o menos va de eso. Pero todo ello queda eclipsado por la imponente figura de Dios Newman, el Hombre. Ese actor que traspasa la pantalla con su sola mirada, que se mueve como un ángel, que casi a los 60 años que tenía cuando la rodó era aún capaz de dejar sin respiración al público femenino en general y a buena parte del masculino. Ese desafío a la genética, esos ojos, esa sonrisa imposible... ese cuerrrrrpo, madre mía!
Confieso que casi no me enteré del argumento, demasiado ocupada como estaba en contener la baba y evitar el desmayo. Qué coño me importa a mí lo que pase en el Bronx si me están mirando esos ojos? Cómo puedo concentrarme en más nada? Debería estar terminantemente prohibido que en las pelis de corte social que pretenden trasladar un mensaje al espectador intervenga un actor que impide apartar la mirada de sus hechuras.
Y hasta aquí puedo contar. El resto me lo guardo para mí, que es muy íntimo y personal.
Conste que ya advertí que sería una mierda.
Bueno, venga, para disimular diré algo sobre ella. Años 70 a tope, Bronx, drogas, sexo, corrupción policial, deshumanización, miseria... En fin, más o menos va de eso. Pero todo ello queda eclipsado por la imponente figura de Dios Newman, el Hombre. Ese actor que traspasa la pantalla con su sola mirada, que se mueve como un ángel, que casi a los 60 años que tenía cuando la rodó era aún capaz de dejar sin respiración al público femenino en general y a buena parte del masculino. Ese desafío a la genética, esos ojos, esa sonrisa imposible... ese cuerrrrrpo, madre mía!
Confieso que casi no me enteré del argumento, demasiado ocupada como estaba en contener la baba y evitar el desmayo. Qué coño me importa a mí lo que pase en el Bronx si me están mirando esos ojos? Cómo puedo concentrarme en más nada? Debería estar terminantemente prohibido que en las pelis de corte social que pretenden trasladar un mensaje al espectador intervenga un actor que impide apartar la mirada de sus hechuras.
Y hasta aquí puedo contar. El resto me lo guardo para mí, que es muy íntimo y personal.
Conste que ya advertí que sería una mierda.
jueves, 7 de abril de 2011
The Sunset Limited, by Tommy Lee Jones
Dos hombres, una habitación, una biblia, y en el aire el intento de suicidio de uno de ellos. Un texto denso y duro de Cormac McCarthy, el fundamento de esta producción que es puro teatro.
Existe Dios? Es posible la redención? Merece la pena vivir? Necesitamos que alguien perdone nuestros pecados? Es Dios la sencilla solución que hemos encontrado para nuestro miedo a la muerte?
Todas estas preguntas y muchas más van pasando por encima de la mesa en esa modesta habitación en un duelo dialéctico en el que Tommy Lee Jones representa a la razón y el escepticismo y Samuel L. Jackson a la fe ciega e incondicional.
Si queréis saber quién gana tendréis que verla. Sólo adelantaré que, al igual que en "12 hombres sin piedad", a la que me ha recordado muchísimo por su estructura, aquí se empieza con una postura dominante que a lo largo de la película va perdiendo fuelle para terminar completamente derrotada.
Ah, una cosa. No apta para fans de Torrente. Ni se os ocurra.
Existe Dios? Es posible la redención? Merece la pena vivir? Necesitamos que alguien perdone nuestros pecados? Es Dios la sencilla solución que hemos encontrado para nuestro miedo a la muerte?
Todas estas preguntas y muchas más van pasando por encima de la mesa en esa modesta habitación en un duelo dialéctico en el que Tommy Lee Jones representa a la razón y el escepticismo y Samuel L. Jackson a la fe ciega e incondicional.
Si queréis saber quién gana tendréis que verla. Sólo adelantaré que, al igual que en "12 hombres sin piedad", a la que me ha recordado muchísimo por su estructura, aquí se empieza con una postura dominante que a lo largo de la película va perdiendo fuelle para terminar completamente derrotada.
Ah, una cosa. No apta para fans de Torrente. Ni se os ocurra.
miércoles, 6 de abril de 2011
La maldición del escorpión de jade, by Woody Allen
Vamos al cine a muchas cosas, pero buena parte del inmenso poder de este arte es su capacidad de abstraernos y sumergirnos en mundos diferentes, hacernos pasar buenos ratos, hacernos reir (ufff, qué difícil está esto últimamente), vendernos historias apasionantes, intrigarnos, meternos miedo... Pero una de las cosas que más nos gusta del cine es cuando después de ver una película nos queda esa media sonrisa tontorrona, que no es sólo por haber pasado un buen rato y haberte olvidado de tus problemas, sino que es reflejo de esa conexión íntima, personal e intransferible con el director y con los personajes.
Esto Woody Allen lo borda. Si no te gusta su cine, pues nada, pero si consigue conectar contigo te pasas todo el rato como si estuvieras de copas con tu mejor amigo y te estuviera contando una historia alucinante que le ha pasado. La vives con él, la sientes, te indignas a ratos, otros te meas de la risa... es eso, un ratito de compás con un colega. Ésa es la magia que él sabe crear.
Hay mucha gente que se pregunta cuál es el secreto de Allen para que sus fans seamos tan incondicionales (no tanto, eh? Que cuando la caga también estamos ahí para arrearle estopa). Pues está ahí, en que te convierte en su cómplice y te gustaría alargar la velada y tirarte horas y horas en compañía de ese pequeño gnomo cegatón que siempre es capaz de sorprenderte y muy raramente de aburrirte. Quieres ser su amigo, su hermano, su novia, su prima, su tía, miembro de su banda... no sé, algo que te permita seguir la juerga fuera de la peli. Igual luego es un imbécil, probablemente lo sea, pero es el imbécil que mejores ratos me ha hecho pasar en toda mi vida cinéfila. Vamos, que es mi imbécil.
Esto Woody Allen lo borda. Si no te gusta su cine, pues nada, pero si consigue conectar contigo te pasas todo el rato como si estuvieras de copas con tu mejor amigo y te estuviera contando una historia alucinante que le ha pasado. La vives con él, la sientes, te indignas a ratos, otros te meas de la risa... es eso, un ratito de compás con un colega. Ésa es la magia que él sabe crear.
Hay mucha gente que se pregunta cuál es el secreto de Allen para que sus fans seamos tan incondicionales (no tanto, eh? Que cuando la caga también estamos ahí para arrearle estopa). Pues está ahí, en que te convierte en su cómplice y te gustaría alargar la velada y tirarte horas y horas en compañía de ese pequeño gnomo cegatón que siempre es capaz de sorprenderte y muy raramente de aburrirte. Quieres ser su amigo, su hermano, su novia, su prima, su tía, miembro de su banda... no sé, algo que te permita seguir la juerga fuera de la peli. Igual luego es un imbécil, probablemente lo sea, pero es el imbécil que mejores ratos me ha hecho pasar en toda mi vida cinéfila. Vamos, que es mi imbécil.
martes, 5 de abril de 2011
La ola, by Dennis Gansel
La bola, diría yo. Eso es poco más o menos lo que nos quiere meter el tío este, una bola como una casa.
Hay que decir que la idea es buena: un experimento en clase para demostrar a los alumnos que es fácil sentirse arrastrado por el grupo, cuando es compacto y te da calor y protección, y terminar rechazando todo lo que sea diferente. Que es fácil llegar a una autocracia cuando las condiciones sociales son difíciles y la gente necesita principios y dogmas a los que agarrarse, junto con sus rituales correspondientes y sus símbolos. Pues sí, este mensaje es claro y creo que poca gente podría cuestionarlo. No hay más que ver cómo aumenta la xenofobia en cuanto empieza a haber problemas de paro en un país y cómo la peña se aferra al primer demagogo que pasa y empieza a hablar de nacionalismo y expulsión de inmigrantes.
Ahora bien, que un profesor, por muy molón que sea y por mucho que se lo curre, sea capaz de montar una organización fascista con un montón de fanáticos seguidores en una hora de clase durante cuatro días ya es más complicado de creer. Tal vez un trimestre, o un curso entero hubieran resultado medianamente creíbles, pero hombre, en cuatro días? Claro que a este hombre, exceptuando un par de rebeldes, se le rinden todos a los cero coma segundos. Parece que hubieran estado deseando toda su vida que llegara alguien y les diera un par de órdenes y los pusiera más derechos que una vela.
En fin, película cargada de buenas intenciones, con un mensaje un tanto perogrullil, pero falsa y tramposa como ella sola.
Y los chavales de la peli no padecen un entrenamiento mucho más fascista que el que puede haber recibido cualquier miembro de los boy scouts. Hombre, para convertir a la gente en autómata y ciega seguidora de un iluminado me parece a mí que hace falta echarle un poco más de cuento a la cosa. Pienso.
Hay que decir que la idea es buena: un experimento en clase para demostrar a los alumnos que es fácil sentirse arrastrado por el grupo, cuando es compacto y te da calor y protección, y terminar rechazando todo lo que sea diferente. Que es fácil llegar a una autocracia cuando las condiciones sociales son difíciles y la gente necesita principios y dogmas a los que agarrarse, junto con sus rituales correspondientes y sus símbolos. Pues sí, este mensaje es claro y creo que poca gente podría cuestionarlo. No hay más que ver cómo aumenta la xenofobia en cuanto empieza a haber problemas de paro en un país y cómo la peña se aferra al primer demagogo que pasa y empieza a hablar de nacionalismo y expulsión de inmigrantes.
Ahora bien, que un profesor, por muy molón que sea y por mucho que se lo curre, sea capaz de montar una organización fascista con un montón de fanáticos seguidores en una hora de clase durante cuatro días ya es más complicado de creer. Tal vez un trimestre, o un curso entero hubieran resultado medianamente creíbles, pero hombre, en cuatro días? Claro que a este hombre, exceptuando un par de rebeldes, se le rinden todos a los cero coma segundos. Parece que hubieran estado deseando toda su vida que llegara alguien y les diera un par de órdenes y los pusiera más derechos que una vela.
En fin, película cargada de buenas intenciones, con un mensaje un tanto perogrullil, pero falsa y tramposa como ella sola.
Y los chavales de la peli no padecen un entrenamiento mucho más fascista que el que puede haber recibido cualquier miembro de los boy scouts. Hombre, para convertir a la gente en autómata y ciega seguidora de un iluminado me parece a mí que hace falta echarle un poco más de cuento a la cosa. Pienso.
domingo, 3 de abril de 2011
El bosque (The Village), by M. Night Shyamalan.
Érase una vez... Sí, amigos, esto es un cuento. No es una peli de terror, no da miedo, no asusta. Sí conmueve.
Por lo que he leído decepcionó a mucha gente, por dos motivos: su director es el mismo de "El sexto sentido" (eso debe de marcar) y la película se vendió justo así, como cine de terror. Craso error, porque ni lo es ni lo pretende, ni ha colado ni podía colar como tal. Y no, no tiene nada que ver con el famoso "En ocasiones veo muertos". Ni de lejos.
De lo que sí trata es de lo sencillo que es crear miedo, mantenernos aterrorizados, paralizados, sin capacidad de movimiento. Por oscuros intereses o por intereses legítimos, es igual. Es fácil crear un monstruo y conseguir que él haga todo el trabajo sucio.
Sólo tiene que haber un bosque, lo desconocido, la frontera que no se debe traspasar, tras la cual no sabemos qué puede haber. Un peligro, una amenaza, lo distinto, los otros, tal vez un color diferente. Y conseguir que esa barrera no se cruce. No os suena de algo?
Tal vez en el fondo sí que es una gran película de miedo.
Por lo que he leído decepcionó a mucha gente, por dos motivos: su director es el mismo de "El sexto sentido" (eso debe de marcar) y la película se vendió justo así, como cine de terror. Craso error, porque ni lo es ni lo pretende, ni ha colado ni podía colar como tal. Y no, no tiene nada que ver con el famoso "En ocasiones veo muertos". Ni de lejos.
De lo que sí trata es de lo sencillo que es crear miedo, mantenernos aterrorizados, paralizados, sin capacidad de movimiento. Por oscuros intereses o por intereses legítimos, es igual. Es fácil crear un monstruo y conseguir que él haga todo el trabajo sucio.
Sólo tiene que haber un bosque, lo desconocido, la frontera que no se debe traspasar, tras la cual no sabemos qué puede haber. Un peligro, una amenaza, lo distinto, los otros, tal vez un color diferente. Y conseguir que esa barrera no se cruce. No os suena de algo?
Tal vez en el fondo sí que es una gran película de miedo.
viernes, 1 de abril de 2011
Diarios de la calle, by Richard LaGravenese
Bueno, a estas alturas, después de haber visto ya unas cuantas pelis del género "aulas" puedo decir con propiedad que estoy hecha un fenómeno en el campo éste de la educación de adolescentes conflictivos. Tengo una serie de pautas que no pueden fallar que sirven fijo para reconvertir a un montón de escoria futurible en honrados ciudadanos y padres de familia. Esta película me ha servido para aprender unos cuantos trucos más, a saber:
1. Si tus alumnos son miembros de bandas y van todos los días a clase cargados de navajas, pistolas y alguna que otra metralleta lo que tienes que hacer es llevarlos a un museo sobre el holocausto y en cuanto salgan de allí te garantizo que irán ipso facto a arrojar todo ese armamento por las alcantarillas de la ciudad, todo asqueados del horror que puede provocar la industria armamentística.
2. Adicionalmente tienes que ponerles para leer en clase "El diario de Ana Frank", a la vez que los invitas a que escriban ellos también sus propios diarios. Te aseguro que donde antes sólo había unas cuantas cabezas de chorlito incapaces de emitir sonido inteligible alguno encontrarás brillantes escritores dotados de una creatividad sin límites, capaces de inventar las más elaboradas metáforas en un pispás.
3. Tienen que notar que te preocupas mucho por ellos. Con este fin te buscarás un par de trabajos más fuera de tu horario laboral, por ejemplo uno de ellos por la noche y otro los fines de semana, y el sueldo que ganes en estos curros gastártelo en pagarles excursiones, cenas en hoteles de lujo y libros. Todos esos gastos naturalmente saldrán de tu propio bolsillo ya que las autoridades educativas son muy insensibles y no están por la labor de gastar el dinero público en estas actividades extraescolares. Ah, si tu pareja se mosquea un poco porque te pasas la vida en alguno de tus múltiples empleos y no te ve el pelo jamás es porque no está a tu altura humana, no te preocupes.
4. Ni se te ocurra dedicar tu tiempo como profesora a más de una clase. Tú no tienes más que un grupo y a ellos te dedicas en cuerpo y alma. Qué es eso de tener varios cursos a tu cargo ni ir de aula en aula vagando como alma en pena? Nada, tú a muerte con tu curso conflictivo y que nadie te desvíe un ápice de tu camino.
5. Ah, y si tienen que pasar de curso y van a tener a otros profesores el año que viene tú remueve cielo y tierra para que no los coja nadie que no seas tú. Si hace falta que quiten a los demás de su puesto para ponerte a ti, ya sabrán dónde recolocar a los otros. Pues sólo faltaría que con lo que te ha costado meter en vereda a los nenes se te disloquen en cuantito los pille uno de los miles de profesores mantas que hay por ahí. Incluso cuando terminen el bachillerato y vayan a la Universidad, vete tú con ellos, no sea que se pierdan en el camino.
En fin, amigos. De todas las pelis del género que me he tragado desde "Rebelión en las aulas" al engendro éste, que han sido bastantes, puedo prometer y prometo que éste es el más patatero, inverosímil, torticero, maniqueo y repulsivo de todos ellos. No dudo que esté basado en un hecho real, lo que habría que ver es lo que se parece esta historia al hecho real en sí. Ufff, "basado" es un vocablo de tan amplio espectro... que vete tú a saber.
1. Si tus alumnos son miembros de bandas y van todos los días a clase cargados de navajas, pistolas y alguna que otra metralleta lo que tienes que hacer es llevarlos a un museo sobre el holocausto y en cuanto salgan de allí te garantizo que irán ipso facto a arrojar todo ese armamento por las alcantarillas de la ciudad, todo asqueados del horror que puede provocar la industria armamentística.
2. Adicionalmente tienes que ponerles para leer en clase "El diario de Ana Frank", a la vez que los invitas a que escriban ellos también sus propios diarios. Te aseguro que donde antes sólo había unas cuantas cabezas de chorlito incapaces de emitir sonido inteligible alguno encontrarás brillantes escritores dotados de una creatividad sin límites, capaces de inventar las más elaboradas metáforas en un pispás.
3. Tienen que notar que te preocupas mucho por ellos. Con este fin te buscarás un par de trabajos más fuera de tu horario laboral, por ejemplo uno de ellos por la noche y otro los fines de semana, y el sueldo que ganes en estos curros gastártelo en pagarles excursiones, cenas en hoteles de lujo y libros. Todos esos gastos naturalmente saldrán de tu propio bolsillo ya que las autoridades educativas son muy insensibles y no están por la labor de gastar el dinero público en estas actividades extraescolares. Ah, si tu pareja se mosquea un poco porque te pasas la vida en alguno de tus múltiples empleos y no te ve el pelo jamás es porque no está a tu altura humana, no te preocupes.
4. Ni se te ocurra dedicar tu tiempo como profesora a más de una clase. Tú no tienes más que un grupo y a ellos te dedicas en cuerpo y alma. Qué es eso de tener varios cursos a tu cargo ni ir de aula en aula vagando como alma en pena? Nada, tú a muerte con tu curso conflictivo y que nadie te desvíe un ápice de tu camino.
5. Ah, y si tienen que pasar de curso y van a tener a otros profesores el año que viene tú remueve cielo y tierra para que no los coja nadie que no seas tú. Si hace falta que quiten a los demás de su puesto para ponerte a ti, ya sabrán dónde recolocar a los otros. Pues sólo faltaría que con lo que te ha costado meter en vereda a los nenes se te disloquen en cuantito los pille uno de los miles de profesores mantas que hay por ahí. Incluso cuando terminen el bachillerato y vayan a la Universidad, vete tú con ellos, no sea que se pierdan en el camino.
En fin, amigos. De todas las pelis del género que me he tragado desde "Rebelión en las aulas" al engendro éste, que han sido bastantes, puedo prometer y prometo que éste es el más patatero, inverosímil, torticero, maniqueo y repulsivo de todos ellos. No dudo que esté basado en un hecho real, lo que habría que ver es lo que se parece esta historia al hecho real en sí. Ufff, "basado" es un vocablo de tan amplio espectro... que vete tú a saber.
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