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martes, 14 de enero de 2014

Una habitación con vistas, by James Ivory

Qué bella música.

Qué hermosos paisajes.

Qué bucólicas escenas.

Qué magnífica fotografía.

Qué maravillosa iluminación. 

Qué estiloso James Ivory.

Qué tremenda Maggie Smith. 

Qué preciosa Bonham Carter.

Qué grande Daniel Day-Lewis. 

Qué coñaaaaaaaaaaazo, lavirrrrrrgen.

miércoles, 30 de octubre de 2013

La última primavera, by Charles Dance

Qué maravilla de historia de amor imposible.

Qué maravilla de pueblecito.

Qué maravilla de playas.

Qué maravilla de cielo.

Qué maravilla de casa.

Qué maravilla de música.

Qué maravilla de diálogos.

Qué maravilla de fotografía.

Qué maravilla de ternura la de Judi Dench.

Qué maravilla de personaje el de Maggie Smith.

Qué maravilla de gestos, de miradas y de silencios.

Qué maravilla de momentos, de paisajes y de emociones.

Qué maravilla de cine, qué lección magistral, Mister Charles Dance.

jueves, 1 de agosto de 2013

Un cadáver a los postres, by Robert Moore

Reconozcámoslo, con esta peli te ríes. Una parodia conjunta de Miss Marple, Hercules Poirot, Sam Spade, Charlie Chan... y... un detective inglés que no es Sherlock pero que no sé quién puede ser. La verdad es que mi cultura literario-detectivesca no pasa de Agatha Christie y Dashiell Hammett. Y la televisiva tampoco pasa de "Se ha escrito un crimen".

Que la peli es patatera? Pues sí. Que es una parodia burda, basta y hasta catetilla? Pues también. Que hasta un episodio de "Los misterios de Laura" está más currado? Pues... ciertamente. Pero bueno, te ríes.

Te ríes porque se nota que ellos se lo están pasando bien. Y porque es un lujo encontrar a toda esta gente junta haciendo el indio de esta manera. Hay momentos impagables:

Sir Alec Guinness, qué buenas sus escenas con la cocinera sordomuda y qué pasada la performance final de su personaje.

David Niven y Maggie Smith, qué descojone de diálogos.

Peter Sellers disfrazado de chino mandarín...

Esto suena a gamberrada. Suena a grupo de amigos que se juntan una noche, se ponen hasta el culo de gin-tonics y dicen: "Hossssstia, lo que se me acaba de ocurrirrrrrrrrr, quilloooooo".

Y te ríes porque tienes ganas de reírte cuando te pones a verla. Pero además porque, las cosas como son, Robert Moore es un tío simpático. Y porque si te ríes con los chistes de Chiquito te tienes que reír con esto.

Pero vamos, que sí, que es una mierda, las cosas como son. Una mierda muy gorda... pero te ríes.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Secretos de familia, by Niall Johnson

Me lo temía. A pesar de que el humor británico me suele gustar bastante, el hecho de que anduviera de por medio el inefable Rowan Atkinson me daba pálpitos poco prometedores. Y por supuesto se hicieron realidad.

La primera parte de la película me la pasé enterita haciéndome preguntas de muy difícil respuesta, si no imposible. Por ejemplo: Qué clase de tía se casaría con un señor con la cara de Rowan Atkinson y encima cura? Qué clase de tía sufriría porque un marido como Rowan Atkinson no la tocara? Por qué una familia de clase media normal que vive en una casita normal con un par de hijos normales ya crecidos y autosuficientes necesitaría un ama de llaves? En fin, son cosas que pasan en la película y que una no termina de entender muy bien, y todo esto provoca que los personajes sean totalmente increíbles y sus circunstancias vitales más increíbles todavía. Ni siquiera la presencia de Kristin Scott Thomas, que aquí hasta se contagia de la fealdad y la tontuna de Atkinson, consigue darle cierta verosimilitud argumental al filme.

Después de más de hora y media de sopor y estupor a partes iguales la historia da un giro brusco y ahí es donde aparece el humor negro y sí, sube un poco el nivel, pero precisamente cuando la cosa empieza a resultar divertida, la acción se precipita y el desenlace llega en un pispás. En lugar de sacarle partido a ese giro y explotarlo al máximo, Johnson nos deja a dos velas y decide finiquitar el asunto en diez minutos y si te he visto no me acuerdo.

En realidad el personaje que soporta todo el peso de la trama es el de la peculiar ama de llaves, interpretada con gran acierto por Maggie Smith, la única que hace un trabajo digno de mención. La pena es que el director se tira casi toda la película intentando explotar la supuesta gracia de Atkinson en detrimento de la única actriz que podría haber salvado su bodrio de la quema. Y claro, le ha salido el churro que le ha salido. Normal.