Sin límites la cantidad de bostezos que me provocó la película, que casi me descuajaringo la mandíbula.
Sin límites la paranoia de Antonio Hernández: el anciano con demencia que sufre alucinaciones, el hijo que se pone a investigar sobre su padre, el terrible secreto de familia... Venga ya, Hernández!
Sin límites el genio de Fernando-Fernán Gómez, que a pesar de interpretar a un frágil abuelillo con Alzheimer, en todo momento parece que se va a echar a gritar: “Váyanse ustedes a la mierrrrrda!!!!”
Sin límites el edulcoramiento exagerado de Ana Fernández, probablemente la actriz más almibarada del cine español. Verla, y sobre todo oirla, y tener un subidón de azúcar es todo uno.
Sin límites el talento de Adriana Ozores. Sus breves apariciones son, con diferencia, lo mejor de la película.
Sin límites la suerte de Leonardo Sbaraglia, que toca tetas por partida doble y tiene escenas de baño y cama con dos señoras estupendas. Por lo demás, planito y sosito como es él de natural.
Sin límites la tontería de la historia, la espesez del guión y el agilipollamiento crónico de la familia protagonista. Un tostón sin límites con una ilimitada sarta de majaderías de muy dudosa verosimilitud. Vamos, hablando en plata, lo que viene siendo de toda la vida de dios una mierda sin límites.
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jueves, 8 de noviembre de 2012
jueves, 17 de marzo de 2011
Oculto, de Antonio Hernández
Ésta es la historia de una tía que está muy buena que ha soñado con un ojo, un par de 3 invertidos (no gays, sino del revés) y una flor. Hay otra tía, ésta mucho más sosita y poquita cosa, que al oir esto va y se desmaya. Y finalmente hay un tío, que también está bastante bueno, que quiere tirarse a la tía de los sueños. Básicamente ésta es la trama.
Aunque también podría ser la historia de un director de cine salido que no sabe cómo poner en pelotas a Angie Cepeda, famosa actriz latina de culebrones, y le propone hacer una peli sobre sueños. Y quien dice sueños dice cama, y quien dice cama dice desnudarse. Ya está, ya tenemos la excusa perfecta para ver en bolas a Cepeda.
Personalmente yo podría pagar sin problemas por ver a Sbaraglia desnudo. Y hasta a medio vestir. Pero me gustaría que me dijeran claramente: "mira, este dinero lo vas a pagar por ver a un tío bueno en pelotas". Y ya está, no pasa nada, hay quien se deja sus ahorros en estas cosas. Pero jo...der, que no lo llamen cine. A dios gracias no he pagado ni medio euro porque he aprovechado el pase por "versión española", que es un programa muy socorrido para ver estos desbarres y luego ponerlos a parir aquí.
Aunque también podría ser la historia de un director de cine salido que no sabe cómo poner en pelotas a Angie Cepeda, famosa actriz latina de culebrones, y le propone hacer una peli sobre sueños. Y quien dice sueños dice cama, y quien dice cama dice desnudarse. Ya está, ya tenemos la excusa perfecta para ver en bolas a Cepeda.
Personalmente yo podría pagar sin problemas por ver a Sbaraglia desnudo. Y hasta a medio vestir. Pero me gustaría que me dijeran claramente: "mira, este dinero lo vas a pagar por ver a un tío bueno en pelotas". Y ya está, no pasa nada, hay quien se deja sus ahorros en estas cosas. Pero jo...der, que no lo llamen cine. A dios gracias no he pagado ni medio euro porque he aprovechado el pase por "versión española", que es un programa muy socorrido para ver estos desbarres y luego ponerlos a parir aquí.
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