Vaya, estoy de suerte, otra sorpresa agradable! Coproducción ecuatoriano-mexicana de un director del que sólo conocía anteriormente otro trabajo que me pareció bastante flojo. En fin, que el resultado era un poco incierto, y sin embargo, me ha parecido una historia interesantísima y muy bien rodada.
Un sugerente y original acercamiento a las difíciles relaciones entre la prensa y el crimen. Hablamos, por supuesto, de esa prensa sensacionalista que con bastante frecuencia confunde conceptos como investigación, derecho a la información y responsabilidad social. En este caso se plantea el dilema periodístico de revelar u ocultar a la policía unas investigaciones que pueden llevar a la resolución de una serie de crímenes. Por supuesto no puedo contar nada más, si queréis enteraros de la decisión tendréis que verla.
Otro atractivo adicional es la presencia de la bella Watling, lo digo para sus múltiples fans. Aviso desde ya que, increíblemente, no se le ven las tetas. Oooooooohhhhh! Pero bueno, aun sin tetas sale muy buenorra y además se curra bastante su papel.
Como suele suceder con gran parte del cine latinoamericano, los diálogos a veces son dificiles de seguir por el acento y la proliferación de modismos locales, pero más o menos, por el contexto, se entiende la trama. Y la verdad es que merece la pena. Sin ser una obra de arte, hace una interesante reflexión sobre el tema. Si podéis, no os la perdáis.
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martes, 10 de abril de 2012
lunes, 25 de julio de 2011
Rabia, by Sebastián Cordero
- María, mi amor, pero dónde está usted?
- Estoy muy cerca de usted, Rosa. Sepa que no está sola y que yo la amo.
- Pero María, mi amor, yo necesito verlo.
- No, Rosa, mi amor, eso no puede ser. No puedo verla pero usted tiene que sentir que yo estoy ahí.
- Pero María, mi amor, yo tengo que hablarle, hay cosas importantes que tengo que decirle.
- Pues dígamelas, estoy aquí, mi amor.
- Aquí dónde? María, tiene que decirme dónde está. Usted no sabe lo sola que me siento.
- Sí, lo sé, mi amor, pero no se sienta usted sola. Yo le hago compañía. Es que no siente mi presencia?
- Pero María, mi amor...
Y así unos 95 minutos aproximadamente.
Y un gasto en teléfono completamente tonto que clama al cielo. Resulta que María (que no es una tía, sino un tío) está escondido en la habitación de arriba y Rosa en la de abajo. Claro, como el teléfono no lo paga él! Así cualquiera.
- Estoy muy cerca de usted, Rosa. Sepa que no está sola y que yo la amo.
- Pero María, mi amor, yo necesito verlo.
- No, Rosa, mi amor, eso no puede ser. No puedo verla pero usted tiene que sentir que yo estoy ahí.
- Pero María, mi amor, yo tengo que hablarle, hay cosas importantes que tengo que decirle.
- Pues dígamelas, estoy aquí, mi amor.
- Aquí dónde? María, tiene que decirme dónde está. Usted no sabe lo sola que me siento.
- Sí, lo sé, mi amor, pero no se sienta usted sola. Yo le hago compañía. Es que no siente mi presencia?
- Pero María, mi amor...
Y así unos 95 minutos aproximadamente.
Y un gasto en teléfono completamente tonto que clama al cielo. Resulta que María (que no es una tía, sino un tío) está escondido en la habitación de arriba y Rosa en la de abajo. Claro, como el teléfono no lo paga él! Así cualquiera.
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