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domingo, 26 de marzo de 2017

La chica del tren, by Tate Taylor

Terminé ayer de leer el libro de Paula Hawkins y estaba loca por ver la peli. La novela es un best-seller típico, con mucho suspense y gran capacidad de enganche. No está mal escrito de todas formas, tiene una fórmula que casi garantiza el éxito: una intriga relatada desde tres puntos de vista, tres mujeres que tienen un vínculo entre sí, y con muchos saltos en el tiempo. Y aunque es una novela aparentemente muy cinematográfica a la hora de la verdad la adaptación es difícil porque siempre es complicado trasladar al cine la complejidad de una trama novelística.

No acostumbro a comparar versiones literarias y cinematográficas porque creo que son dos lenguajes totalmente diferentes. Sin embargo en este caso he leído el libro y visto la película con tanta cercanía temporal que no puedo evitar haberme sentido impresionada por el excelente trabajo de adaptación que ha llevado a cabo Tate Taylor.

Mis felicitaciones más entusiastas al guionista. Capta perfectamente la desesperación de Rachel por no poder recordar, su angustia por las lagunas mentales que no le permiten ver con claridad qué ha ocurrido, qué ha visto, qué ha hecho ella. Capta la confusión de Megan, sus contradicciones, sus miedos... Y capta la angustia de Anna cuando empieza a comprender que su vida no era tan idílica como ella creía.

Todo esto ocupa muchas páginas en el libro y está relatado de una determinada manera que en la adaptación cinematográfica tiene por fuerza que comprimirse en X escenas. Y a mí ese proceso de compresión me ha parecido excelente. Magistral incluso.

Por último destacar a Emily Blunt en el papel de la alcohólica Rachel. En la novela el personaje es un auténtico despojo humano y físicamente está descrita como lo peor de lo peor, lo que es una persona deteriorada al máximo por el alcohol. Lo que es asombroso es que Blunt, una tía preciosa, consiga sin muchos aspavientos que se vea en ella esa degradación física que está tan perfectamente descrita en el libro.  Muy buen trabajo, Emily.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Eternamente comprometidos, by Nicholas Stoller


Eternamente plasta.

Eternamente tópica.

Eternamente aburrida.

Eternamente repetitiva.

Eternamente insustancial.

Eternamente insulso Jason Segel.

Eternamente asesinable Emily Blunt.

Eternamente le echo la cruz a Nicholas Stoller.

Eternamente laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarga.

viernes, 11 de octubre de 2013

El amigo de mi hermana (My sister's sister), by Lynn Shelton

Qué difícil es encontrar una película como ésta. Con gente que la caga con cagadas normales y corrientes, y que se siente fatal y luego peor, y luego poco a poco va asumiendo sus cagadas y va sacando la cabeza, intentando mirar hacia delante y sobrevivir con sus cagadas a cuestas.

Con perdón del protagonista masculino, que lo hace muy bien y aporta su granito de arena, para mí ésta es una historia básicamente de mujeres. Lo que más me interesa de lo que nos cuenta Lynn Shelton es la relación entre las dos hermanas, una relación que parece fuerte, a prueba de bombas y huracanes, pero que está a punto de irse al carajo por lo de siempre, por una gilipollez.

Qué alivio ver a un hombre que parece un hombre, con sus lorzas (sí, ellos también las tienen) y sus bolsas en los ojos. Creía que en el cine no existían. Y qué maravilla de dueto el de Emily Blunt y Rosemarie DeWitt. Pedazo de actrices las dos, me quito el sombrero. Qué distinta esta Emily Blunt de la que vi el otro día en "Destino oculto". Cómo una misma actriz, dependiendo de la veracidad de su personaje, puede parecer tan natural o tan forzada y artificial. Lo que hace creerse un papel y vivirlo.

Guión lleno de sugerencias y matices, diálogos brillantes y silencios más brillantes todavía, tres actores que no parecen estar actuando sino viviendo. Que se miran, que se ríen, que hablan como tú, como yo, como el vecino. No le hacía falta nada más, pero añade a eso los paisajes, y la música y esa maravilla de fotografía, lavirrrgen.

Cuánto tiempo hacía que no me emocionaba de verdad viendo una película. Que no me sonaba tan real, tan auténtica. Que no se me ponían los pelos como escarpias. Y casi más que con los diálogos con los silencios, con los gestos y con las miradas. Luego me he enterado de que la concibieron un grupo de amiguetes y que la rodaron en 12 días con un presupuesto de risa. No dudo de que tuvo que haber una buena dosis de improvisación. Tal vez eso lo explique todo.

lunes, 7 de octubre de 2013

Destino oculto, by George Nolfi

Saben aquél que diu que estaba Dios aburrido tocándose los huevos y de repente se dijo: “Qué coño, voy a entretenerme un rato jodiéndole la vida a alguien”.

Pues sí, la teoría de George Nolfi es que Dios es algo así como el director general de una gran corporación, y los ángeles serían algo así como sus empleados. Y Dios no tiene otra cosa que hacer que tocarle las pelotas a la peña con la inestimable ayuda de sus celestiales esbirros. La verdad es que se parece bastante a la idea de Dios que yo tengo, a la vista de cómo va el mundo.

En fin, os cuento. Resulta que Matt Damon está predestinado a ser presidente de los USA y cambiar el mundo, y claro, al muchacho le gusta Emily Blunt pero el Mister opina que una novia le distraería de este designio divino y perjudicaría seriamente sus planes, así que no ve otra opción que mandarle a Damon un equipo de angelitos para joderle la marrana e impedir su ayuntamiento con la bella Blunt.

Y ahí que te ves a los ángeles, en plan “Los hombres de Paco”, echándole una mala leche al asunto que pa qué. Los ángeles son de varios tipos; algunos, los menos, tienen un pelín de escrúpulos y se limitan a provocar accidentes de tráfico, esguinces de tobillo y menudencias por el estilo, pero hay otros que, vaya tela, son auténticos cabronazos. Vamos, que con tal de impedir que la parejita se ajunte son capaces de auténticas marranadas de proporciones mastodónticas. Unos hijoputas de mucho cuidao.

Mientras veía la película había una pregunta que me venía una y otra vez a la cabeza: cómo podían los actores soltar sus demenciales diálogos sin descojonarse. Y cómo es posible que Matt Damon, un tío que seguro que tiene ofertas de sobra y al que no le falta el curro… cómo pudo aceptar este papel. Porque Emily Blunt igual no está tan solicitada y, mira, la pobre tiene que hacer cualquier cosa para ganarse las habichuelas, pero Damon… Damooooon, en qué coño estabas pensandoooooo.

martes, 27 de noviembre de 2012

La pesca del salmón en Yemen, by Lasse Hallström

Vaya por dios! Por una vez voy a coincidir con el Señor Boyero. A mí esta película también me parece una comedia elegante, con estilo, muy british. Sí señor, tiene encanto. Hasta el nombre tiene encanto. O no es sugerente eso de "La pesca del salmón en Yemen"? En general y salvo excepciones, Lasse Halström es un tipo que hace pelis bastante estilosas y refinadas.

Me gusta cómo mezcla ese demencial proyecto de llevar la pesca del salmón a una presa en Yemen con una historia de amor tan atípica tan atípica que no hay ni un triste beso de por medio, lo prometo. Lo cual ya para mí la convierte en excepcional y altamente recomendable.

McGregor está enamorable al cien por cien, tan estiradito, tan convencional, tan entregado a sus pececillos... aysss, está para comérselo. Y Blunt está lejos de padecer los tics de la típica protagonista de comedia romántica al uso. Aunque parezca mentira todo transcurre con naturalidad, y el contraste entre la historia de amor, sencilla y sin aspavientos, y la locura salmonera es la principal gracia de la película.

No sé, pero las comedias sobre tema pesquero me suelen caer en gracia, y eso que no he cogido una caña en mi vida que no sea de cerveza. De hecho una de mis comedias preferidas es "Su juego favorito", de Howard Hawks, aquélla en la que Rock Hudson era un experto en pesca que jamás había pescado un pez. Son pelis simpáticas, sencillas, sin pretensiones, pero que hacen pasar un buen rato. Eso para mí es el cine.

Para terminar, un memorable y demoledor trozo de diálogo:

- Debería dimitir. Tengo un estatus en la comunidad científica, un prestigio, una reputación.

- Tienes una hipoteca.

sábado, 28 de abril de 2012

Sunshine cleaning, by Christine Jeffs

De los mismos productores que la hipervaloradísima "Pequeña Miss Sunshine", pero para mi gusto un poco más fumable. Tiene bastante menos de "Manual de autoayuda" y de cine flowerpower (aunque también tiene su toque, para qué negarlo) pero el tono tragicómico negrillo le da cierto encanto.

Arranca bien pero luego empieza a renquear y no llega. Fallan muchas cosas: el típico niño insoportable de todas estas películas (probablemente el doblaje los empeora aún más, si cabe), el guión lleno de incongruencias (cosas que chirrían como dejar a tu hijo con un señor con el que apenas has hablado dos veces para irte de fiesta) y sobre todo que no consigue encontrar el tono. Oscila constantemente entre el melodrama y el humor negro y en ninguno de los dos géneros brilla.

Me gusta mucho la interpretación de Emily Blunt; para mí, lo mejor de la película. Me hubiera gustado que al final se cargara al niño, creo que le hubiera dado un toque interesante al filme y hubiera subido un montón de puntos. Vamos, como la noche y el día. En fin, no pudo ser. 

No entiendo por qué a los niños repelentes no se les asesina con más frecuencia en el cine, la verdad. Sería un filón y las taquillas reventarían fijo.

Si le hubieran dado algo menos de cancha al punto llorón, creo que la historia habría mejorado un montón. Es una pena, porque a veces te encuentras con una trama potente pero ves cómo en algún momento a alguien se le va la pinza y empieza a desbarrar y lo jode todo. En este caso le sobraba lagrimeo y se quedaron cortos con el cachondeo.

La próxima vez que midan mejor las dosis.