jueves, 17 de marzo de 2011

Veredicto final, by Sidney Lumet

Ayyyyy, suavemente me mata a mí este hombre. Paul, qué ojos, qué cara, qué estilo, qué presencia, qué todo Él. Tal vez mi devoción por esta película tenga mucho que ver con mi loca pasión por Él; no, tal vez no, es que tiene mucho que ver. Reconozco que cuando este hombre está por medio no puedo ser imparcial, me pasa como a los tíos, que toda la sangre se me va para el mismo sitio y es ese sitio el que me dicta las críticas.

Porque en realidad mi opinión sobre la peli es que se basa en un guión tramposo tramposo,  la madre de todas las trampas. La historia hace aguas por muchos lados, pero la salva Él. Porque toda la película es Él y la pantalla la llena todo el tiempo Él.

Bueno, creo que también hay muy buenos secundarios. Está por ejemplo James Mason, que hace un gran papel como abogado corrupto, está Charlotte Rampling haciendo de una bastante convincente femme fatale (bastante hijadeputa, por cierto)... Sí, en la peli sale otra gente, pero yo, sinceramente, lo siento, sólo le veo a Él.

Y suave, muy suavemente va rasgando mi dolor con sus dedos y cantando mi vida con sus palabras y matándome con su canción.

Strumming my pain with his fingers,
Singing my life with his words,
Killing me softly with his song,
Killing me softly with his song,
Telling my whole life with his words,
Killing me softly with his song.

No hay comentarios:

Publicar un comentario