jueves, 17 de marzo de 2011

Ray, by Taylor Hackford

Impresionante la música, aunque ésa ya la conociéramos y la esperáramos, impresionante la interpretación de Foxx, e impresionante la vida del genial músico que nos cuenta esta magnífica recreación. Un acercamiento muy respetuoso, contrariamente a lo que algunos han apuntado. La adicción de Charles a la heroína y su particular relación con las mujeres no sólo forman parte de su historia, sino también de su música. Buena parte de sus canciones y de sus actuaciones en directo están marcadas por esas circunstancias.

Para mí, aparte de la excelente banda sonora y el buen rato que supone oirla, es una preciosa historia de superación. Superar a través de la música una deficiencia como la ceguera, pero también conseguir superar los delirios de la fama, de la adulación y de la inevitable locura que acecha a todos aquéllos que de repente consiguen las máximas cotas de éxito, dinero y poder y no saben cómo afrontarlo. Y bueno, de la interpretación de Foxx qué decir, si ya está todo dicho. Simplemente, no creo que nadie lo hubiera podido hacer mejor, intachable. Vaya pedazo de actor. Una peli imprescindible para los amantes de la música.
spoiler:
Las escenas de Charles niño con su madre son de lo más emotivo de la película. Los momentos en los que ella lo ve tropezar, enfrentarse a peligros y no interviene, a pesar de sufrir lo indecible, son impagables. El que no llore es que no tiene agua en el cuerpo.

Y la escena final, cuando declaran "Georgia on my mind" himno georgiano y le piden perdón por lo que le hicieron durante tantos años al no querer tocar en locales segregacionistas... bueno, eso es CINE.

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