Sin duda la mejor película de Aranoa, con diferencia. Libre todavía (al menos aparentemente) de esa paranoia viciosilla que le ha llevado a convertirse en el paladín de todas las causas perdidas, aquí se limita a hacer cine. A hacer pensar divirtiendo a la vez. La fórmula de comedia dramática que emplea para entrar a saco en la idiosincrasia de esa terrible a la par que imprescindible institución llamada familia resulta perfecta para el fin. La familia tratada desde el ámbito de la ficción dentro de la ficción, la familia simulacro, la familia impostada. Y a partir de ahí, introducirnos en ese oscuro mundo de los secretos de familia, los conflictos irresolutos, los celos, los traumas, las envidias...
Gallardo inolvidable, Chete Lera magistral, y esas sorprendentes Amparo Muñoz, Ágata Lys y Elena Anaya, impecables en la función. La lástima es por qué no siguió por ahí, haciendo buen cine, impactante, revulsivo, inquietante, entretenido y brutal al mismo tiempo, y se metió a mal imitador de Ken Loach. En fin, una falsa promesa más.
Gallardo inolvidable, Chete Lera magistral, y esas sorprendentes Amparo Muñoz, Ágata Lys y Elena Anaya, impecables en la función. La lástima es por qué no siguió por ahí, haciendo buen cine, impactante, revulsivo, inquietante, entretenido y brutal al mismo tiempo, y se metió a mal imitador de Ken Loach. En fin, una falsa promesa más.
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