martes, 9 de abril de 2013

El primer día del resto de tu vida, by Rémi Bezançon

La madre. Cuarentona, sobreprotectora y hormonalmente tocadilla. La película refleja su crisis de madurez, el momento en que los hijos se hacen mayores y se van de casa. Un personaje bastante tópico y previsible.

El padre. Taxista e hijo de propietario de viñedos. No se explica muy bien la deriva vital del tipo, cómo pasa uno de heredero de viñedos a taxista ni tampoco cómo puede mantener el pedazo de chalet que tiene, aunque sabemos que la pasta para comprarlo se la prestó el padre. Es interesante la tensa relación que mantiene con éste aunque tampoco se entiende demasiado bien el conflicto entre ambos.

El hijo mayor. Buen estudiante, pijo, brillante. Es probablemente el papel menos atractivo y más plano (aunque eso sí, el tío está bueno de cagarse). No tiene fisuras ni dobleces. Su punto de vista sobre la familia es también el más flojito.

El hijo mediano. El más perdido, para mí el más inquietante y atractivo, el único que se sale un poco de la norma y el que aporta más frescura. Naturalmente es el hijo sensible, el que no encuentra su sitio. Muy significativo el detalle del número de teléfono perdido. Los momentos mejores de la película corren de su cuenta junto con el abuelo, catando vinos. Los aficionados a la enología disfrutarán con sus charlas.

La peque. Adolescente descerebrada con pretensiones de rebelde sin causa. Sobreprotegida por su hermano mayor y malcriada por sus padres. Como casi todos los adolescentes de su especie, con el tiempo vuelve al redil y se vuelve la hija soñada. Otro personaje muy tópico y poco interesante. Se ve que Rémi Bezançon no se ha comido mucho la cabeza desarrollando caracteres, aunque el resultado final se deja ver 

lunes, 8 de abril de 2013

Siete almas (Seven Pounds), by Gabriele Muccino


Qué duda cabe de que el 7 es un dígito emblemático donde los haya. Están las 7 maravillas del mundo, las 7 vidas del gato, las 7 columnas de la sabiduría, el 7 up… Bueno, y en cine tenemos el 7º cielo, el 7º sello, las 7 novias para 7 hermanos, los 7 pecados capitales de “Seven”… y ahora para remate del tomate las 7 almas.

La historia de Gabriele Muccino viene a ser justamente el contrapunto moral al famoso film de suspense de Fincher. Si en éste se trataba de “castigar” a 7 elegidos por sus pecados, aquí se trata de todo lo contrario, de premiar a otros 7 elegidos por ser buenas personas. Suena más rollo pero bueno, en principio parece tragable.

Y la cosa no empieza mal, aunque la primera media hora no hay dios que se entere de lo que está pasando; tan sólo vemos a un Will Smith que alterna enigmática sonrisa y compungido gesto, paseando de un lado para otro y observando desde la distancia a una serie de personajes bastante perjudicados: un teleoperador ciego (por cierto, Woody Harrelson parece talmente Stevie Wonder tras un baño de lejía), un chiquillo que parece estar siendo tratado con quimioterapia, una muchacha muy mona pero con unas ojeras hasta los pies que tampoco parece muy sana, un señor que está en el hospital con diálisis… En fin, que no tiene pinta la cosa de estar organizando una quedada para irse de fiesta.

Una intuye que con ese plantel no va a ser muy divertido lo que quiera que sea que haya previsto Smith, y claro, se prepara para plañir y moquear a gusto. Pero en esto que empiezas a adivinar de qué puede ir el misterio y ya sí que no te cuadra nada el extraño comportamiento del protagonista. Porque todo lo que hace es justamente lo que a nadie se le ocurriría hacer en su situación, salvo que fuera un completo descerebrado.

Para empezar, se pone a relacionarse íntimamente con una de las elegidas. Y bueno, al principio, cuando no sabes de qué va el tema dices “vale, la típica historia de amor que hay que meter para satisfacer a los pervertidos”, pero una vez que entiendes en qué consiste el plan secreto sí que no te crees nada: “Pero qué coño hace este tíooooooo? Pero cómo puede ser tan gilipollas????”. Y ya nada, ni lágrimas ni mocos ni un leve hipido; sólo una mala leche impresionante y la clara sensación de que, una vez más, te están tomando el pelo.


domingo, 7 de abril de 2013

El jovencito Frankenstein, by Mel Brooks

Confieso que me he reído, y no se me caen los anillos.  Confieso que el guión de Mel Brooks y Gene Wilder y los ojos enloquecidos del jorobado Marty Feldman me han hecho mearme de la risa, y esta afirmación se puede entender con total  literalidad.

Pero igual que lo confieso, confieso también que puedo ser bastante simple para reirme, vamos, que lo mismo me descojono con Chiquito, con los chicos del Club de la Comedia, con Wyoming, con "La que se avecina", con la niña del exorcista,  etc... En fin, que a la vista está que no soy delicada para esto de la risa.

Y dicho esto, confieso igualmente que como para esto de la risa soy más simple que el mecanismo de una escoba,  en un momento dado me pueden hacer gracia cosas como:

"Levántemela, por favor"

"Uyssss, debe tener un rabo enorme"

" Si el monstruo se llevó parte de su inteligencia... qué se llevó usted del monstruo??? Ainnnnnnsssss"

Sí, amigos, soy una tía burda y soez y me río con este tipo de gilipolleces. Mi exquisitez brilla a menudo por su ausencia y aunque creo que mi sentido del humor en ocasiones puede rozar lo sublime, lo cierto y verdad es que en el día a día no dejo de ser una vulgar ciudadana capaz de descojonarse con el simple sonido de una ventosidad.  Qué le vamos a hacer? Lo siento si con esta confesión he demolido algún mito.

viernes, 5 de abril de 2013

Tanguy : qué hacemos con el niño?, by Étienne Chatiliez

Deshacerse de Tanguy y conseguir que se vaya de casa es imposible.

Si los padres de Tanguy dejan de prepararle el desayuno...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si el desayuno te es esquivo, purifícate con el ayuno.

Si los padres de Tanguy no le dejan traer chicas a casa...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si al hombre le falta mujer, siempre le quedará la mano.

Si los padres de Tanguy le compran los yogures caducados...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si algo no te mata, te alimentará y te hará fuerte.

Si los padres de Tanguy lo despiertan de madrugada cantando...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si la música no te deja dormir, canta y sé feliz.

Si los padres de Tanguy le llenan la cama de caca de perro...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si no conoces la inmundicia animal nunca valorarás a las personas.

Si los padres de Tanguy le cortan la calefacción a 20ª bajo cero...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si tu cuerpo tiembla por falta de calor, el frío te hará más sabio.

Si los padres de Tanguy odian a Tanguy...
Tanguy tiene un proverbio chino:
Si resistes al odio, terminará convirtiéndose en amor.

Sin duda Étienne Chatiliez es un verdadero maestro del terror

jueves, 4 de abril de 2013

Dublineses (Los muertos), by John Huston


JAMES JOYCE. No me andaré con rodeos: Joyce es un coñazo sin paliativos, tan famoso y renombrado como ilegible. Porque a ver, quién ha tenido huevos de leer el Ulises? Es más, alguien conoce a alguien que lo haya leído? Me refiero a una persona normal, claro. Bueno, pues Dublineses es por el estilo, otra infumable máquina de matar donde se juntan palabras espesas y altisonantes con un sentido enigmático sólo asequible para iniciados en la compleja ciencia de la Joycelogía o para pretendidos iniciados, que también haylos.

JOHN HUSTON. Leo por ahí que Huston se moría, y claro, quién puede resistirse antes de morir a dejar su propio legado sobre la muerte? Huston desde luego no. Eso sí, no se puede negar que el tío se lo curró, y más sabiendo que estaba más pallá que pacá. El preciosismo y la perfección técnica son indiscutibles, sólo comparables al tedio y al aburrimiento que provoca. Desde aquí sólo me queda agradecerle que la adaptación no fuera del Ulises, que es mucho más largo y probablemente mucho más pestiño e interminable.

ANJELICA HUSTON. Qué mejor regalo premortem que un papel protagonista para la nena? Hombre, no se puede negar que Anjelica tiene una presencia majestuosa e imponente muy adecuada para este personaje, pero cabe preguntarse: qué habría sido de la carrera de esta mujer si no hubiese sido la niña de su papá? Algo me dice que una absoluta y redonda mierda como esta película.

miércoles, 3 de abril de 2013

La mosquitera, by Agustí Vila

Me incorporo tarde a la película por culpa de la Champions de los cojones, y qué me encuentro. Pues a una familia un poco rara. Empiezo por lo primero que veo:

1. Una señora acostándose con un amigo de su hijo adolescente.

2. El hijo adolescente metiéndose un pico en su cuarto siguiendo un tutorial.

3. La hermana de la señora quemando con un cigarro a su hija.

4. El marido de la señora invitando a cenar a la asistenta.

5. Los padres de éste abriendo el horno para suicidarse.

6. La señora diciéndole al adolescente: soy tu puta soy tu puta.

7. El marido de la señora follando con la asistenta.

Y la prudencia me dice que hasta aquí puedo contar. Vive dios que la familia es rara de cagarse y que el que no está tarado está lo siguiente, pero qué queréis, a mí me pareció divertida. Creo que comparto el extraño sentido del humor de Agustí Vila, que es bastante negro, por cierto. No sé, llamadme pervertida.

Pero tampoco soy la única; luego he sabido que la película ha pasado por 80 festivales y ganado 17 premios. Vamos, que somos unos cuantos piradillos por ahí

En fin, aunque no compartáis nuestro sentido del humor, recomendaría la película básicamente por 3 cosas: Emma Suárez diciéndole al niño “Soy tu puta soy tu puta”, la escena en que Eduard Fernández le pone las bragas a la asistenta (bueníiiiiiisima), y la comida familiar del final. Nada que envidiar a “Los Monsters”, lo prometo.

martes, 2 de abril de 2013

Ladrón de bicicletas, by Vittorio de Sica


Yo al neorrealismo italiano confieso que le tengo un poco de miedo porque me suena a rollo morollo gafapasteril y eso echa para atrás un montón. Pero oye, lo que son los prejuicios, reconozco que “El ladrón de bicicletas” me ha gustado, o al menos me iba gustando bastante… hasta llegar al final, que me dio un bajón que paqué y mandó al traste todo mi entusiasmo. Abreviando:

ME GUSTÓ: el retrato de la miseria de la Italia de posguerra, que podría ser el de cualquier posguerra; la bicicleta como metáfora de la esperanza, el futuro y la prosperidad; el reflejo de la ignorancia y la superstición que son fruto de la pobreza y la desesperación y que se materializa en la figura de la adivina.

NO ME CONVENCIÓ: el rollete padre-hijo, como muy bipolar. El tipo a ratos parece que más que con su hijo vaya con un saco de patatas, pasa del chiquillo como de la mierda, y de repente como que lo mira, se acuerda de que es su hijo y le sale la vena padrazo. Absolutamente ciclotímico.

ODIÉ: la voz en off final. Ese discurso con pestilente tufo a novela rosa con moralina barata. Qué anticlímax, lavirrrgen!!! Y encima con la voz del NODO. Un horror!!! Ahí es donde Vittorio de Sica la caga.

Y la pregunta es: cómo se puede joder tan tontamente una gran película?