Másdelomismo, másdelomismo, másdelomismo, másdelomismo, másdelomismo y másdelomismo.
La historia másdelomismo. La ambientación másdelomismo. Los diálogos másdelomismo. Las actuaciones másdelomismo. Los niños actores másdelomismo. Los buenos másdelomismo. Los malos malísimos másdelomismo. Y por supuesto el mensaje político másdelomismo.
De verdad, no es que yo crea que es malo hacer películas ambientadas en la posguerra española, vamos, en la dictadura. Es que creo que de vez en cuando debería hacerse alguna película ambientada en otra época. Para disimular y eso.
Es cansino, es insoportablemente aburrido, todas las historias son iguales, todas se llevan luego un montón de goyas, incluídos los niños revelación, en todas hay un tufo a victimismo reconcentrado y a ajuste de cuentas que echa patrás. Y todas son muuuuy oscuras, muy lúgubres, transcurren en casas que nunca abren sus ventanas ni sus puertas, casi que el olor a cerrado y a cutrez traspasa la pantalla. Es que nunca se cansan de hacer la misma película, joder?
Bueno, ésta tiene algo diferente; está rodada en catalán y para más inri tenemos que soportar unos doblajes infames. Si a todo lo dicho anteriormente le unes que las palabras van por un lado y las bocas por otro y que intentan aparearse inútilmente en una hipnótica y subyugante danza, os podéis hacer una idea de lo que hablo. De pesadilla.