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jueves, 16 de mayo de 2019

Toc Toc, by Vicente Villanueva

No comparto la opinión de alguna gente respecto a que de las enfermedades mentales no se puede hacer humor. Claro que se puede hacer, y además del bueno. No hay más que recordar a Jack Nicholson y su personaje de "Peor imposible", ese ser lleno de manías y comportamientos compulsivos que nos termina pareciendo entrañable.

El problema es que también se puede perpetrar algo ridículo, ofensivo y sin gracia, que es exactamente lo que hace Vicente Villanueva en esta película basada en la obra teatral del humorista francés Laurent Baffie. Ignoro si el tal Baffie es un singracia, como tantos otros que se autoadjudican el oficio de humoristas, o si es esta versión de su trabajo la que la ha cagado hasta el fondo. Para opinar con propiedad tendría que haber visto la obra en un escenario, pero algo me dice que no debe de variar mucho del truño este.

En fin, básicamente ésta es la historia de un grupo de desgraciados que se encuentran en la sala de espera de la consulta de un psiquiatra. Uno que dice palabrotas compulsivamente, otro que no puede andar sin pisar las rayas del suelo, una que se santigua continuamente, otra que repite varias veces todo lo que dice, otra que tiene pánico a los microbios y se lava las manos todo el tiempo... vamos, un repertorio de trastornos obsesivos bastante típico. Como es natural hay que escoger a uno de cada, para que haga más gracia, y por supuesto los actores tienen que caricaturizar a los personajes al máximo, empezando por las propias caracterizaciones físicas.  Todos muy sobreactuados, muy chillones y muy desquiciados

Por no hacer demasiada sangre y apuntar algo positivo yo al único que salvaría de la quema es a Paco León, que me da la impresión de que entre tanto desparrame intenta dotar de un poco de dignidad a su personaje, el obseso de los números.

Ya, ya sé que estas películas carecen de más pretensión que la de hacer pasar a la gente un rato entretenido y que tampoco se le pueden pedir peras al olmo. Pero sería mucho pedir que haya algunos chistecillos graciosos, por ejemplo? O que los personajes despierten algo de ternura, empatía o simpatía en el espectador? O que la mandíbula no llegue al límite mismo del desencajamiento por bostezo? No sé, que se cumpla esa sencilla pretensión de entretener sin más.

No pido una genialidad, no pido una carcajada tras otra, no pido una película inolvidable. Sólo pasar un buen ratillo, nada más. Espero sinceramente que no se cumpla la amenaza final de una posible continuación.

En fin, siempre nos quedará Jack.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Lo contrario al amor, by Vicente Villanueva

Confieso que me puse a ver esta película con un único objetivo muy poco cinematográfico: babear con Hugo Silva. Ya me imaginaba que sería una aberración más de la comedia española pero me daba igual porque mi intención no era ver una buena peli, sino que como ya he dicho perseguía fines más lúbricos.

Y mira tú por dónde, me divertí con la peli. Cuidaíto, que nadie se llame a engaño!! No he dicho que sea una buena película ni que cuente algo mínimamente original ni nada de eso; digo únicamente que me divertí.

Es una de esas historias mil veces vistas sobre parejas que no tienen nada que ver el uno con la otra, pero que aun así se pasan la vida en un contínuo nicontigonisinti y aburriendo hasta a las piedras con sus idas y venidas y sus rupturas y reconciliaciones. Son algo así como... Belén Esteban y su eterno marido-exmarido.

Y hablando de Belen Esteban, de paso le pega un simpático repasito a la telebasura a través de la historia paralela de la hermana: cantante frustrada, asidua a bolos de discotecas. cocainómana... vamos, una "gran hermana" de manual. De hecho, esta trama secundaria es mucho más divertida que la principal.

Sin ser nada del otro mundo me parece un poco más presentable que la mayoría de comedias españolas que he visto en los dos últimos años. El director, Vicente Villanueva es novel en esto del largo pero un veterano en el mundo del corto, en el que tiene bastante buena fama. Con este debut yo diría que de momento no llega, pero promete, y eso ya es algo.

Babeé con Hugo Silva mucho menos de lo que esperaba. Su habitual look macarrilla, que normalmente me pone, aquí es llevado a unos extremos que rozan lo esperpéntico. Lo de las dos tristes rastillas colgando, sinceramente, sobraba a la par que repelía.

Eso sí, el tema bomberos compensa. Sí, ya sé que es un topicazo y que es tratarnos a las tías de subnormales y tal, pero... a mí es que me ponen los bomberos, qué quieres que te diga. Conste que sólo para verlos y cuanto más lejos mejor, porque según esta película cada vez que abren la boca es para echarse a llorar. Nunca me pude imaginar que los bomberos pudieran ser tan sumamente gilipollas, sinceramente.

Por cierto, qué imagen más cutre del cuerpo (profesionalmente hablando, se entiende)!  Debe de ser el único gremio en este país que no protesta cuando ponen su imagen a la altura de una alpargata. Se ve que tendrán cosas más interesantes de las que ocuparse.