Una de las películas más flojitas que he visto de Garci. Como siempre, le salvan las interpretaciones (Landa y Agustín González magistrales), la ambientación, la música y el vestuario, pero el guión deja muchísimo que desear. Salvando algunas escenas y un par de diálogos bastante buenos, el resto es un poco más de lo mismo. Todo muy repetitivo, muy lento, la mayoría de los diálogos cargantes... Es muy Garci, pero del peor Garci; parece incluso estar cansado él mismo de hacer siempre lo mismo.
spoiler:
Entre las escenas que salvaría, la de la renuncia del personaje de Landa a una vida con Andrea. Me parece una reflexión muy acertada y muy interesante sobre el amor. Probablemente fruto de la expereincia personal del propio director.