Ésta es la historia de tres adolescentes bastante perdidos. Los tres están en el filo del abismo por distintas razones pero al final sólo uno de ellos la caga de gordo de gordo (Aviso a los supertacañones de que esto se ve desde el principio). El juego consiste en que yo os doy una serie de datos básicos sobre cada uno y vosotros tenéis que adivinar quién es el cagoncete.
1. Álex. El malo malote de la clase. Como estudiante un desastre pero tiene una pasión: pintar graffitis. Y lo hace bastante bien. La orientadora del instituto intenta conseguirle una beca para ir a Amsterdam a un curso de arte urbano pero a cambio le pide un esfuerzo en los estudios. El chaval lo hace pero... las cosas se tuercen. Sus padres tienen un bar y se pasan el día trabajando en él pero las cosas no les van bien y lo tienen que traspasar. Vamos, unos desgraciaos de la vida.
2. Gabi. No es malo en los estudios pero en los últimos tiempos ha pegado un bajón. Su pasión es el Kick-boxing y su sueño participar en un torneo. Su padre es el dueño del gimnasio donde entrena; es un tipo machista, homófobo y bastante bestia. Tiene todas sus esperanzas puestas en el hijo y el niño quiere a toda costa satisfacer esas expectativas. La madre es una flower power de mucho cuidado y se pasa la vida empastillada, a juzgar por su comportamiento errático y su gesto desnortado.
3. Oki. En realidad se llama Laura y es la chica del grupo. Y la pija. Tampoco es muy buena en los estudios. Da clases de baile flamenco pero no parece que le entusiasmen demasiado. Sus padres le echan una bronca de vez en cuando por sus notas pero luego se pasan la vida haciéndole regalitos: una moto para la niña, 100 euros para ropa... es la única que tiene dinero en una cuenta a su nombre. Ah, y bebe como una cosaca.
Ya, sí, muchos tópicos y personajes estereotipados, Patricia Ferreira es normalmente así. Pero... adivináis quién es el tarado? Yo aposté por Gabi.
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lunes, 8 de julio de 2013
jueves, 17 de marzo de 2011
Para que no me olvides, by Patricia Ferreira
Y otra peli más sobre memoria histórica, con la peculiaridad de que en este caso, contrariamente a su pretensión de ser un alegato a favor termina ridiculizándola y haciendo una parodia de lo que el concepto significa. Explicaré por qué en el spoiler.
Con este tema ocurre una cosa curiosa; es tal el afán de los directores, guionistas y productores para que quede claro el mensaje pro memoria histórica que olvidan por completo que el lenguaje cinematográfico no puede ser completamente explícito, que la elipsis tiene que existir, que al espectador hay que dejarle un margen para interpretar y traducir lo que ve. Si una persona llora no se necesita que nadie explique que está triste, pero sin embargo en este tipo de cine necesitan constantemente dejar constancia de lo indignante que sería que se olvidara el pasado y todo eso. Como si las imágenes por sí mismas, el guión, la trama y todo lo que es la película no lo dejara suficientemente diáfano. Me imagino que, cara a pedir una subvención, es fundamental que no haya dudas al respecto, no sea que se la den a otro.
En fin, que me da bastante pena que un pedazo de actor como Fernán Gómez haya terminado su carrera soltando panfletos infumables que además contribuyen a ridiculizar aquello en lo que probablemente creía.
Por lo demás, la historia está bien, las interpretaciones son buenas... y no estaría del todo mal si se hubieran ahorrado los discursos explicativos sobre el objetivo de la película.
Con este tema ocurre una cosa curiosa; es tal el afán de los directores, guionistas y productores para que quede claro el mensaje pro memoria histórica que olvidan por completo que el lenguaje cinematográfico no puede ser completamente explícito, que la elipsis tiene que existir, que al espectador hay que dejarle un margen para interpretar y traducir lo que ve. Si una persona llora no se necesita que nadie explique que está triste, pero sin embargo en este tipo de cine necesitan constantemente dejar constancia de lo indignante que sería que se olvidara el pasado y todo eso. Como si las imágenes por sí mismas, el guión, la trama y todo lo que es la película no lo dejara suficientemente diáfano. Me imagino que, cara a pedir una subvención, es fundamental que no haya dudas al respecto, no sea que se la den a otro.
En fin, que me da bastante pena que un pedazo de actor como Fernán Gómez haya terminado su carrera soltando panfletos infumables que además contribuyen a ridiculizar aquello en lo que probablemente creía.
Por lo demás, la historia está bien, las interpretaciones son buenas... y no estaría del todo mal si se hubieran ahorrado los discursos explicativos sobre el objetivo de la película.
spoiler:
Hay una escena en la que Fernán Gómez está en un centro de día con otros viejos y están comentando folletos de viajes, charlando, uno pidiendo firmas para algo, en fin, cada uno a su rollo, mientras él permanece hablando solo como si hablara con alguno de los muertos de su pasado. De repente, como los demás le miran cual si estuviera majara perdido, se pone a chillar histérico y a decirles que los tienen aborregados a base de viajecitos y chucherías y pensiones y tal, no como él, que mantiene viva la memoria de los suyos y de lo que pasó en la guerra, etc. Bueno, si esto es un alegato a favor de la memoria histórica le ha salido un poco churro, porque lo que da la sensación es de que está en contra de que la gente siga viviendo y viaje y haga cosas y mire adelante y que es preferible vivir anclado al pasado, no olvidar nunca y si hace falta pasarse la vida hablando con los muertos. Lo dicho, menos mal que es una peli de defensa, que si llega a ir en contra...En fin, que si alguien hubiera querido hacer una parodia para reirse del tema, no lo hubiera hecho mejor.
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