jueves, 17 de marzo de 2011

Una canción del pasado, by Shainee Gabel

Una película interesante, aunque a mi parecer bastante sobrevalorada. Indudablemente tiene una serie de valores cinematográficos que hay que reconocerle: personajes muy interesantes, diálogos muy buenos, a ratos incluso brillantes, una banda sonora impecable, unas interpretaciones estupendas (Travolta está magnífico) y... bueno, Nueva Orleans, ese lugar mágico y mítico en el que la vida es música y todo sucede lenta lentamente. Hasta ahí genial.

Pero todo lo demás falla. Y al spoiler me remito.
spoiler:
Falla el final, completamente insulso e insoportablemente edulcorado. El baile final Travolta-Johansson de verdad, se lo podían haber comido con patatas. Si alguien sabe qué pintaba toda esa miel y ese empalago cutrelacrimógeno en esa historia, please, que me lo cuente.

Y falla muy gravemente la verosimilitud. Por el amor de diosss, cómo esa chica completamente ignorante y palurda en un mes se pone a la altura de un estudiante medio de bachillerato, por muy estupendos que sean sus dos profesores particulares alcohólicos. Esto habla realmente mal del nivel educativo americano. La persona que ha escrito este guión no tiene ni idea, y se le nota un montón, de enseñanza. Y como éste bastantes otros detalles de los que ahora mismo no me acuerdo.

En fin, que no hay mejor manera de cargarse una en principio buena historia que fallar a las normas básicas de la verosimilitud para terminar jodiéndola con un final inesperadamente hiperglucémico que haría vomitar a una cabra.

El personaje de Travolta, con lo bien que cae durante toda la peli, al final resulta verdaderamente vomitivo. Joder, para encontrar un padre así casi mejor quedarse huérfana. Que no?

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