jueves, 17 de marzo de 2011

Secretary, by Steven Shainberg

En esta película se consigue una cosa aparentemente difícil: que 40 azotes en el culo representen el summum del romanticismo, y que a una se le pongan los pelos de punta y se le salten lagrimones como puños.

Para mí ya siempre será un referente cinematográfico del amor ese maravilloso James Spader convirtiendo poco a poco a la dulce, enferma y autodestructiva Gyllenhaal en su adorada esclava. Creo que difícilmente una comedia romántica me llegará nunca más al corazón.

Sólo porque James Spader me diera un par de azotillos de ésos con tanto cariño y tanta pasión cometería todas las faltas de ortografía del mundo y sería muy muy muy mala. James, James, tú sí que eres el puto amo.

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