jueves, 17 de marzo de 2011

Buda explotó por vergüenza, by Hanna Makhmalbaf

Bueno, a mi modo de ver es una película interesante, distinta, rodada con un estilo documental muy personal, pero muy muy sobrevalorada. No estoy de acuerdo con quien piensa que es poco menos que una genialidad. No, está bien, pero tampoco es la octava maravilla. La historia de la niña que quiere ir a la escuela es una metáfora de la cruel realidad de la mujer afgana, es como un cuentecito que a ratos llega a ser angustioso, porque de hecho representa una realidad angustiosa. En ese sentido sí es impactante, lo que pasa es que ya todos sabemos cómo es esa realidad porque ha sido ampliamente difundida.

La niña sí es un gran hallazgo, es la viva imagen de la ternura, su carita en cada una de las situaciones en las que se ve envuelta es todo un poema. Ya sólo por verla a ella merece la pena la película. Además creo que tiene mucho mérito hacer algo así con unos recursos obviamente muy escasos. Creo que esta joven directora es una gran promesa de la que habrá que estar pendiente. Muy recomendable para conocer otros tipo de cine.

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