jueves, 17 de marzo de 2011

Boogie nights, by Paul Thomas Anderson

Diga 33. Que son exactamente los 33 cms. de polla que constituyen la base de esta película, que por lo visto es obra de culto para muchos.

Yo anoche tenía dos opciones: "El abrazo partido" y "Boogie nights". Como estaba indecisa me metí en FA a comprobar las votaciones y las críticas y vi que estaban muy empatadas, las dos bordeando el notable y con críticas muy buenas en general. Total, que aunque soy bastante forofa de la comedia argentina, finalmente me decidí por ésta porque me llamó más la atención el argumento y me apetecía ambiente setentero, musiquita y tal. Craso error el mío, terminé de coca hasta las pestañas, que hasta me picaba la nariz de tanto ver esnifar a diestro y siniestro.

Voy a resumir lo que vi: niñato bastante lelo con polla enorrme que decide vivir de su don natural, un cineasta que constituye el único elemento centrado y racional de la peli, una novia cocainómana y colgadísima con complejo maternal, una zorrilla sobre patines conocida como rollergirl, un montón de fauna pasada de vueltas, y lo que podríamos llamar para entendernos en términos cinematográficos mucho "desmadre a la americana".

Lo mejor de la peli: Juliane Moore, fantástica y supercool; Burt Reynolds, el alma de la fiesta. Y por supuesto el ambiente y la música.

Lo peor: Mark Wahlberg, alias carapalo. No he visto cosita más insulsa y menos expresiva en todos los días de mi vida. Mucho nabo y mucho mambo pero nada de sustancia. Ful del Estambul.
spoiler:
Momentos inolvidables:

1. La primera escena porno de Dick con Amber, ella animándolo en plan maternal mientras se la folla. Incesto puro. Impagable.

2. El duelo a rayas entre Amber y Rollergirl. Pasote total. La nariz me ardía.

3. El momento 33 cms. Vamos, la escena final. Sin palabras, hay que verlo.

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