De verdad esta película tiene casi un 8 de media en Filmaffinity? En serio los espectadores no han sido capaces de ver la cantidad de topicazos que se gasta en torno a la vejez, las terribles y desoladoras residencias de ancianos, la soledad y el atroz egoísmo de los hijos?
Desde el minuto cero el mensaje es el mismo: llegar a viejo es una puta mierda principalmente porque en cuanto empiezas a joderle la vida a los hijos ellos te van a aparcar en el primer sitio que encuentren donde no puedas molestarlos y no volverán a verte jamás en la vida, salvo el día de Navidad, si es que se dignan a ir.
Alguien ha tenido un familiar en una residencia de verdad? Porque no he leído ni visto en ninguna parte ningún espíritu crítico sobre este planteamiento completamente falaz.
La pura realidad es que la mayoría de las personas cuando llevan a sus padres o familiares a una residencia (en los casos que van involuntariamente porque hay muchos viejos que lo tienen claro y que lo ven como una posibilidad de seguir siendo independientes y no tener que compartir casa con hijos, nueras, yernos y nietos) es porque la situación les supera por completo y ya no pueden hacerse cargo en condiciones de esa persona. Porque no pueden abandonar sus trabajos, porque todas las demás soluciones les han fallado, porque son incapaces de atenderlo todo y porque consideran que es una buena solución.
Y no los llevan a la primera residencia que encuentran. Antes buscan entre las mejores y muchos se gastan un verdadero pastizal en pagar lo mejor de lo mejor, aunque se tengan que endeudar para dejar a su familiar en un sitio digno en el que ellos mismos quisieran estar algún día.
Y la inmensa mayoría de los hijos va a ver a sus padres siempre que puede, se turnan entre ellos para que nunca falte una semana sin visita y sin paseo y siempre que la persona esté en condiciones la sacan de la residencia para hacer cosas juntos.
Esa imagen tristísima de abandono absoluto que plantea Ferreras, imagino que siendo fiel al cómic de Paco Roca, es el tópico más infumable sobre la vejez. Ni todos los viejos que están en residencias parecen muebles aparcados que se limitan a dormitar o a ver enajenados la televisión todo el tiempo ni todos los hijos son unos desagradecidos y unos desaprensivos que sólo quieren quitarse una carga de encima. Demos gracias a que por lo menos a los trabajadores de la residencia los ha salvado de la quema y no
los ha pintado como fieros celadores que maltratan a los
ancianos al estilo "Alguien voló sobre el nido del cuco". Es lo
único que le ha faltado.
Me parece una película muy triste, incluso hiriente. No solo por el tema que trata (el Alzheimer efectivamente no es un asunto agradable) sino por la visión completamente errada, simplona e injusta que da de una realidad mucho más compleja que afecta a muchísimas personas y que cada cual afronta como buenamente puede. Y más triste aún es el hecho de que a la mayoría de la gente le ha gustado la película porque le parece que da una imagen ajustada a la realidad. Madre mía, lo que es no tener ni puta idea de algo!
La segunda parte, la de la amistad de los dos viejos, es algo menos cargante y tiene momentos emocionantes y hasta divertidos pero ya es difícil que remonte porque el conjunto da la visión que da y hace el juicio que hace. No hay redención posible, por muy simpático que nos resulte el vejete argentino y por mucha ternura que despierte el que tiene Alzheimer.
En definitiva, una película simple para gente que guste de estereotipos fijados en el subconsciente colectivo y que no quiera complicarse mucho la vida.
lunes, 11 de diciembre de 2017
miércoles, 30 de agosto de 2017
Ma ma, by Julio Medem
Vamos a ver, Julio Medem, varias cosas:
1. El "Carpe diem" es más viejo que el cagar. Hay que innovar un poco.
2. Meter y matar a Penélope Cruz en una peli no te garantiza una buena peli.
3. Ofrecerle una mierda de papel a Luis Tosar y que te lo acepte es una gran putada.
4. Transforrmar algo tan serio como el cáncer en una performance flower power es burdo y ruín.
5. Que tu ginecólogo te cante to loco en un karaoke es más para llorar de risa que de emoción, palabrita.
Julio, haz un favor al mundo: CAMBIA DE OFICIOOOOOOO!
1. El "Carpe diem" es más viejo que el cagar. Hay que innovar un poco.
2. Meter y matar a Penélope Cruz en una peli no te garantiza una buena peli.
3. Ofrecerle una mierda de papel a Luis Tosar y que te lo acepte es una gran putada.
4. Transforrmar algo tan serio como el cáncer en una performance flower power es burdo y ruín.
5. Que tu ginecólogo te cante to loco en un karaoke es más para llorar de risa que de emoción, palabrita.
Julio, haz un favor al mundo: CAMBIA DE OFICIOOOOOOO!
domingo, 30 de abril de 2017
El próximo año a la misma hora, by Robert Mulligan
Una película de Robert Mulligan preciosa, inteligente, llena de sentido y sensibilidad. Una historia sencilla que cuenta algo tal vez inverosímil (no es fácil mantener el amor y los sentimientos viéndose tan solo una vez al año) pero que refleja perfectamente lo que es enamorarse cuando ya tienes tu vida hecha y no deseas romper con ella pero tampoco quieres renunciar a vivir ese amor.
Inteligente porque cuenta un amor extraconyugal de una forma totalmente distinta a la habitual. Es maravilloso cómo los protagonistas viven su historia, cómo se cuentan sus secretos matrimoniales, sus más íntimos pensamientos, sus vivencias familiares... No hay nada de sufrimiento, no hay dramones, no hay tragedias, no hay sordidez, algo tan frecuente en las historias de infidelidades; solo hay amor, simplemente amor, un amor sin intereses ni compromisos, un amor perfectamente limpio, libre y puro, sin obligaciones de por medio. Ninguno siente celos del cónyuge del otro, más bien al revés, sienten incluso afecto, como siendo conscientes de que comparten algo muy importante.
La película, que es una adaptación de una obra teatral y se nota bastante, se estructura en cinco "actos", que nos muestran el encuentro de los protagonistas también cada cinco años. En cada uno de ellos hay una pequeña introducción donde se ven imágenes de los hechos históricos que han marcado esa época y luego aparecen ellos en esa encantadora cabaña en la que se encuentran. Los vamos viendo evolucionar, crecer, adaptarse a las modas, cambiar de ciudades, de trabajos, envejecer... pero siempre con ese maravilloso amor a tiempo parcial de trasfondo.
Mis frases favoritas:
- Estamos en un lío: me he colado de ti pero soy feliz estando casado.
- Por un hermoso fin de semana cada año sin ataduras ni responsabilidades. Gracias, Doris.
- Si no consigues que me ría sustitúyelo por un beso.
Cosas con las que me quedo:
- Los diálogos en los que se cuentan cada año lo mejor y lo peor de cada cónyuge.
- Los intercambios de fotos de los niños.
- Los cambios de look de Ellen Burstyn. Un repaso maravilloso a la moda de tres décadas.
- El año de la impotencia de George y del embarazo de Doris. Un episodio precioso.
- El momento en el que George rompe a llorar por su hijo.
- La canción "The last time I felt like this I was falling in love".
- El final.
Y por supuesto Alan Alda y Ellen Burstyn, que dan vida a esos encantadores amantes de cita fija anual que ya nunca olvidaré.
Inteligente porque cuenta un amor extraconyugal de una forma totalmente distinta a la habitual. Es maravilloso cómo los protagonistas viven su historia, cómo se cuentan sus secretos matrimoniales, sus más íntimos pensamientos, sus vivencias familiares... No hay nada de sufrimiento, no hay dramones, no hay tragedias, no hay sordidez, algo tan frecuente en las historias de infidelidades; solo hay amor, simplemente amor, un amor sin intereses ni compromisos, un amor perfectamente limpio, libre y puro, sin obligaciones de por medio. Ninguno siente celos del cónyuge del otro, más bien al revés, sienten incluso afecto, como siendo conscientes de que comparten algo muy importante.
La película, que es una adaptación de una obra teatral y se nota bastante, se estructura en cinco "actos", que nos muestran el encuentro de los protagonistas también cada cinco años. En cada uno de ellos hay una pequeña introducción donde se ven imágenes de los hechos históricos que han marcado esa época y luego aparecen ellos en esa encantadora cabaña en la que se encuentran. Los vamos viendo evolucionar, crecer, adaptarse a las modas, cambiar de ciudades, de trabajos, envejecer... pero siempre con ese maravilloso amor a tiempo parcial de trasfondo.
Mis frases favoritas:
- Estamos en un lío: me he colado de ti pero soy feliz estando casado.
- Por un hermoso fin de semana cada año sin ataduras ni responsabilidades. Gracias, Doris.
- Si no consigues que me ría sustitúyelo por un beso.
Cosas con las que me quedo:
- Los diálogos en los que se cuentan cada año lo mejor y lo peor de cada cónyuge.
- Los intercambios de fotos de los niños.
- Los cambios de look de Ellen Burstyn. Un repaso maravilloso a la moda de tres décadas.
- El año de la impotencia de George y del embarazo de Doris. Un episodio precioso.
- El momento en el que George rompe a llorar por su hijo.
- La canción "The last time I felt like this I was falling in love".
- El final.
Y por supuesto Alan Alda y Ellen Burstyn, que dan vida a esos encantadores amantes de cita fija anual que ya nunca olvidaré.
sábado, 15 de abril de 2017
El cebo, by Ladislao Vajda
Desde que vi "El juramento" de Sean Penn tenía el firme propósito de ver la película original en la que se basa, que no es otra que "El cebo" de Ladislao Vajda. Ahora he tenido la oportunidad y aquí estoy.
A mí que me digan bruta, ignorante o lo que quieran pero yo me quedo con el remake. Principalmente porque creo que la peli de Vajda ha envejecido fatal. Puede que una sea benévola con los filmes antiguos y les perdone muchas cosas por obviar los anacronismos pero en este caso es que da hasta risa.
Para muestra un botón: la conversación del comisario con su amigo psiquiatra de verdad es para pasar a los anales del humor. Suena a sketch de José Mota, sólo falta la vieja del visillo:
- Qué opinas del dibujo de la niña?
- Que el gigante es un hombre malo.
- Háblame de él.
- Probablemente está casado con una mujer dominante, posiblemente muy habladora, que lo humilla constantemente, y que es más culta que él o más rica.
- Sigue. Crees que tiene hijos?
- No, si tuviera hijos no podría hacer algo así.
- Gracias, amigo, creo que ya tengo el perfil del asesino.
Juaaaaaaaaaasssss! Y a partir de ahí el comisario se pone a buscar como un poseso señores con esposas marimandonas y sin hijos. Todos los demás descartados.
Y cuando por fin aparece el asesino resulta que... tachán tachán tachán... cuadra con el retrato robot del psiquiatra como si lo hubiera visto por una bola de cristal: un señor muy grandote y pelín borderline con una señora que es la versión años 50 de la señorita Rottenmeyer, Y por supuesto sin hijos propios, faltaría más!
En fin, he leído por ahí que a muchos niños de los 60 esta peli les dio un montón de miedo. Y no me extraña, es una peli perfecta para dar miedo a un niño pazguatillo y asustadizo de los años 60. A un niño del siglo XXI le puede dar sueño. Y a un adulto como mucho un ataque de risa.
A mí que me digan bruta, ignorante o lo que quieran pero yo me quedo con el remake. Principalmente porque creo que la peli de Vajda ha envejecido fatal. Puede que una sea benévola con los filmes antiguos y les perdone muchas cosas por obviar los anacronismos pero en este caso es que da hasta risa.
Para muestra un botón: la conversación del comisario con su amigo psiquiatra de verdad es para pasar a los anales del humor. Suena a sketch de José Mota, sólo falta la vieja del visillo:
- Qué opinas del dibujo de la niña?
- Que el gigante es un hombre malo.
- Háblame de él.
- Probablemente está casado con una mujer dominante, posiblemente muy habladora, que lo humilla constantemente, y que es más culta que él o más rica.
- Sigue. Crees que tiene hijos?
- No, si tuviera hijos no podría hacer algo así.
- Gracias, amigo, creo que ya tengo el perfil del asesino.
Juaaaaaaaaaasssss! Y a partir de ahí el comisario se pone a buscar como un poseso señores con esposas marimandonas y sin hijos. Todos los demás descartados.
Y cuando por fin aparece el asesino resulta que... tachán tachán tachán... cuadra con el retrato robot del psiquiatra como si lo hubiera visto por una bola de cristal: un señor muy grandote y pelín borderline con una señora que es la versión años 50 de la señorita Rottenmeyer, Y por supuesto sin hijos propios, faltaría más!
En fin, he leído por ahí que a muchos niños de los 60 esta peli les dio un montón de miedo. Y no me extraña, es una peli perfecta para dar miedo a un niño pazguatillo y asustadizo de los años 60. A un niño del siglo XXI le puede dar sueño. Y a un adulto como mucho un ataque de risa.
viernes, 14 de abril de 2017
Un ángel pasó por Brooklyn, by Ladislao Vajda
Si obviamos que estamos hablando de una peli de los años 50 y que inevitablemente tiene el toque de ñoñería propio del cine de la época, tengo que decir que "Un ángel pasó por Brooklyn" es una gran película. Y lo es por varias razones, a saber:
1. El perro. Calígola se llama. Es la principal razón por la que la he visto y por la que he disfrutado. Ole y ole y ole por Calígola. Y por el adiestrador que haya estado detrás de su magnífica interpretación. La mejor, con diferencia, de toda la peli. Me quito el sombrero. Estaré como un cencerro, pero lo mejor... el perro.
2. Peter Ustinov. Después de Calígola lo mejorcito. Ustinov en realidad desaparece en gran parte de la película pero es tan intensa su presencia tanto en el principio como en el final que me resulta difícil imaginar a otro actor en el papel. Qué cara de sieso, madre mía!
3. Pablito Calvo. No soy muy fan de los niños actores pero tengo que reconocer que este chiquillo me gusta. Cuando era pequeña vi "Marcelino pan y vino" y claro, me encantó, pero siempre pensé que era la única película del chaval. Aquí me gusta más si cabe, porque al ir la historia de una amistad perruna me conmueve todavía más.
Me ha gustado mucho el final. No es cuestión de destriparlo pero me estaba temiendo que el personaje de Ustinov se volviera insoportablemente asqueroso en el desenlace.
Y qué va! La escena en el viejo solar entre Ustinov y Pablito de verdad no tiene precio. Muy bien Ladislao Vajda. Una forma preciosa de terminar una historia de amor maravillosa.
Confieso que he llorado.
1. El perro. Calígola se llama. Es la principal razón por la que la he visto y por la que he disfrutado. Ole y ole y ole por Calígola. Y por el adiestrador que haya estado detrás de su magnífica interpretación. La mejor, con diferencia, de toda la peli. Me quito el sombrero. Estaré como un cencerro, pero lo mejor... el perro.
2. Peter Ustinov. Después de Calígola lo mejorcito. Ustinov en realidad desaparece en gran parte de la película pero es tan intensa su presencia tanto en el principio como en el final que me resulta difícil imaginar a otro actor en el papel. Qué cara de sieso, madre mía!
3. Pablito Calvo. No soy muy fan de los niños actores pero tengo que reconocer que este chiquillo me gusta. Cuando era pequeña vi "Marcelino pan y vino" y claro, me encantó, pero siempre pensé que era la única película del chaval. Aquí me gusta más si cabe, porque al ir la historia de una amistad perruna me conmueve todavía más.
Me ha gustado mucho el final. No es cuestión de destriparlo pero me estaba temiendo que el personaje de Ustinov se volviera insoportablemente asqueroso en el desenlace.
Y qué va! La escena en el viejo solar entre Ustinov y Pablito de verdad no tiene precio. Muy bien Ladislao Vajda. Una forma preciosa de terminar una historia de amor maravillosa.
Confieso que he llorado.
lunes, 27 de marzo de 2017
Los amantes del Pont-Neuf, by Leos Carax
9 elementos clave que no pueden faltar en una película de culto francesa de pro:
1. Guarrería. Que todo se vea sucio y asqueroso a más no poder.
2. Cochambre. Entorno ruinoso, que se caiga a pedazos. Cuanto más moho mejor.
3. Fealdad. Ambiental y humana. Un actor simiesco como Denis Lavant ayuda bastante.
4. Miseria. Ideal sacar albergue para mendigos y que éstos tengan sarna y roña tutiplén.
5. Vino peleón. A ser posible envasado en garrafa de plástico y que se beba a morro.
6. Frío. Si puede ser que transcurra en invierno y que a los actores les salga vaho por la boca.
7. Delirium tremens. Ayuda bastante que los protagonistas tengan visiones inquietantes.
8. Andrajos. Importantísimo que la ropa esté lo más raída posible y combine como el culo.
9. Piojos. Que viendo los pelos se intuyan aunque no se vean propiamente dando saltitos.
Con estos ingredientes y la firma de un director considerado "de culto", como es Leos Carax ya está prácticamente todo el trabajo hecho y varios Césares y premios internacionales garantizados. Palmas de oro, Baftas, Oscars...
Ah, también hace mucho que salga Juliette Binoche, y si puede ser pelín estropeadilla y con aspecto de estar pasándolas muy putas. Aunque pensándolo bien... hay alguna película francesa en la que no salga Juliette Binoche?
Podéis llamarme insensible, cardo, bruta, gañana o ceporra pero a mí las historias de amor me gustan con un poco menos de guarrerismo y de cutrez. Ya nada más empezar cuando sale el bus municipal recogiendo por la calle a lo más mejorcito de la ciudad para llevarlo al albergue y proceder al despioje y desinfección de la fauna local supe sin lugar a dudas que terminaría muerta de asco y despotricando. Y aquí estoy.
1. Guarrería. Que todo se vea sucio y asqueroso a más no poder.
2. Cochambre. Entorno ruinoso, que se caiga a pedazos. Cuanto más moho mejor.
3. Fealdad. Ambiental y humana. Un actor simiesco como Denis Lavant ayuda bastante.
4. Miseria. Ideal sacar albergue para mendigos y que éstos tengan sarna y roña tutiplén.
5. Vino peleón. A ser posible envasado en garrafa de plástico y que se beba a morro.
6. Frío. Si puede ser que transcurra en invierno y que a los actores les salga vaho por la boca.
7. Delirium tremens. Ayuda bastante que los protagonistas tengan visiones inquietantes.
8. Andrajos. Importantísimo que la ropa esté lo más raída posible y combine como el culo.
9. Piojos. Que viendo los pelos se intuyan aunque no se vean propiamente dando saltitos.
Con estos ingredientes y la firma de un director considerado "de culto", como es Leos Carax ya está prácticamente todo el trabajo hecho y varios Césares y premios internacionales garantizados. Palmas de oro, Baftas, Oscars...
Ah, también hace mucho que salga Juliette Binoche, y si puede ser pelín estropeadilla y con aspecto de estar pasándolas muy putas. Aunque pensándolo bien... hay alguna película francesa en la que no salga Juliette Binoche?
Podéis llamarme insensible, cardo, bruta, gañana o ceporra pero a mí las historias de amor me gustan con un poco menos de guarrerismo y de cutrez. Ya nada más empezar cuando sale el bus municipal recogiendo por la calle a lo más mejorcito de la ciudad para llevarlo al albergue y proceder al despioje y desinfección de la fauna local supe sin lugar a dudas que terminaría muerta de asco y despotricando. Y aquí estoy.
domingo, 26 de marzo de 2017
La chica del tren, by Tate Taylor
Terminé ayer de leer el libro de Paula Hawkins y estaba loca por ver la peli. La novela es un best-seller típico, con mucho suspense y gran capacidad de enganche. No está mal escrito de todas formas, tiene una fórmula que casi garantiza el éxito: una intriga relatada desde tres puntos de vista, tres mujeres que tienen un vínculo entre sí, y con muchos saltos en el tiempo. Y aunque es una novela aparentemente muy cinematográfica a la hora de la verdad la adaptación es difícil porque siempre es complicado trasladar al cine la complejidad de una trama novelística.
No acostumbro a comparar versiones literarias y cinematográficas porque creo que son dos lenguajes totalmente diferentes. Sin embargo en este caso he leído el libro y visto la película con tanta cercanía temporal que no puedo evitar haberme sentido impresionada por el excelente trabajo de adaptación que ha llevado a cabo Tate Taylor.
Mis felicitaciones más entusiastas al guionista. Capta perfectamente la desesperación de Rachel por no poder recordar, su angustia por las lagunas mentales que no le permiten ver con claridad qué ha ocurrido, qué ha visto, qué ha hecho ella. Capta la confusión de Megan, sus contradicciones, sus miedos... Y capta la angustia de Anna cuando empieza a comprender que su vida no era tan idílica como ella creía.
Todo esto ocupa muchas páginas en el libro y está relatado de una determinada manera que en la adaptación cinematográfica tiene por fuerza que comprimirse en X escenas. Y a mí ese proceso de compresión me ha parecido excelente. Magistral incluso.
Por último destacar a Emily Blunt en el papel de la alcohólica Rachel. En la novela el personaje es un auténtico despojo humano y físicamente está descrita como lo peor de lo peor, lo que es una persona deteriorada al máximo por el alcohol. Lo que es asombroso es que Blunt, una tía preciosa, consiga sin muchos aspavientos que se vea en ella esa degradación física que está tan perfectamente descrita en el libro. Muy buen trabajo, Emily.
No acostumbro a comparar versiones literarias y cinematográficas porque creo que son dos lenguajes totalmente diferentes. Sin embargo en este caso he leído el libro y visto la película con tanta cercanía temporal que no puedo evitar haberme sentido impresionada por el excelente trabajo de adaptación que ha llevado a cabo Tate Taylor.
Mis felicitaciones más entusiastas al guionista. Capta perfectamente la desesperación de Rachel por no poder recordar, su angustia por las lagunas mentales que no le permiten ver con claridad qué ha ocurrido, qué ha visto, qué ha hecho ella. Capta la confusión de Megan, sus contradicciones, sus miedos... Y capta la angustia de Anna cuando empieza a comprender que su vida no era tan idílica como ella creía.
Todo esto ocupa muchas páginas en el libro y está relatado de una determinada manera que en la adaptación cinematográfica tiene por fuerza que comprimirse en X escenas. Y a mí ese proceso de compresión me ha parecido excelente. Magistral incluso.
Por último destacar a Emily Blunt en el papel de la alcohólica Rachel. En la novela el personaje es un auténtico despojo humano y físicamente está descrita como lo peor de lo peor, lo que es una persona deteriorada al máximo por el alcohol. Lo que es asombroso es que Blunt, una tía preciosa, consiga sin muchos aspavientos que se vea en ella esa degradación física que está tan perfectamente descrita en el libro. Muy buen trabajo, Emily.
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